El canciller alemán Friedrich Merz comentó en la noche electoral los resultados en Mecklemburgo-Pomerania Occidental y Berlín, y pese al mal dato de la CDU y a semanas de especulación sobre su futuro político, aseguró que quiere seguir en el cargo.
Poco después del cierre de los colegios electorales, el líder de la CDU, Friedrich Merz, hizo una declaración pública sobre los resultados de las elecciones regionales en Mecklemburgo-Pomerania Occidental y sobre el resultado de los comicios al Parlamento regional de Berlín.
En su intervención, que apenas duró unos minutos, en la sede nacional de la CDU, Merz hizo balance de todo el año electoral 2026. Recordó el éxito en Renania-Palatinado, donde la CDU ha vuelto, tras 35 años, a situar a Gordon Schnieder como presidente del Gobierno regional, y destacó también los buenos resultados en las elecciones municipales de Hesse y Baja Sajonia.
En cambio, calificó claramente el resultado de hoy en Mecklemburgo-Pomerania Occidental como un retroceso. "Es un desastre", afirmó Merz, y añadió que el resultado "no se puede maquillar". La CDU, dijo, se ha visto allí "aplastada" entre el SPD y AfD.
Por el contrario, para Berlín elogió a su cabeza de lista, Stefan Evers, que, según dijo, ha obtenido un resultado digno pese a las difíciles condiciones y sin apoyo desde Berlín.
El canciller anuncia que mantendrá el rumbo reformista
En cuanto al contenido, Merz centró su intervención en la situación del país. Habló de un Estado que se ha vuelto "demasiado complejo", de una economía en "profunda transformación" y de un clima social que se ha hecho "más áspero y menos conciliador". Según Merz, la confianza en las instituciones se está desvaneciendo y "es minada activamente por partidos radicales de izquierda y de derecha".
Como respuesta, el canciller descartó tanto una vuelta a las viejas circunstancias como un mero maquillaje de la situación, y anunció su intención de hacer que el país esté "preparado para el futuro". Dos frases clave de su discurso fueron: "Las reformas tienen que llegar" y "Asumo esta responsabilidad porque quiero que nuestro país avance".
Merz añadió que los cambios que se avecinan acarrearán cargas e incertidumbres para muchos ciudadanos, pero que sus efectos se verán en parte solo más adelante. Precisamente por eso, defendió que las decisiones no pueden aplazarse ahora.
Fue especialmente explícito al referirse a su propio papel, lo que hay que hacer ahora exige "entereza, firmeza y paciencia", cualidades que, aseguró, aportará tanto como presidente de la CDU como en su condición de canciller federal.
Merz no planteó en su declaración una cuestión de confianza explícita, pese a que varios medios la habían barajado de antemano como posible escenario. Tampoco admitió preguntas de los periodistas presentes.
Weidel considera que Merz ya no puede seguir como canciller
Antes de la comparecencia de Merz, la líder de AfD, Alice Weidel, ya se había pronunciado y se mostró satisfecha con el resultado de las elecciones en Mecklemburgo-Pomerania Occidental, donde su partido se habría convertido, según las proyecciones, en la primera fuerza. La CDU, en cambio, se situaría allí apenas por encima de la barrera del 5%, señaló Weidel.
En lo que respecta al canciller, fue tajante, a su juicio Merz "ya no puede mantenerse en el cargo". Al mismo tiempo, volvió a exigir que los demás partidos abandonen la política de aislamiento frente a AfD, a la que ella se refiere como "cordón sanitario".
Eralp: "Desde hoy cambiamos juntos Berlín"
También desde Berlín se pronunció, antes del discurso de Merz, la cabeza de lista de La Izquierda, Elif Eralp. Según las primeras proyecciones, para su partido se perfilaba un éxito histórico.
La Izquierda se situaba claramente en cabeza en las elecciones al Parlamento regional y podría lograr por primera vez que Eralp se convierta en alcaldesa gobernante. De forma breve y directa, resumió así su reacción: "Desde hoy cambiamos juntos Berlín".
Primeras proyecciones, La Izquierda se impone en Berlín y AfD es primera fuerza en Mecklemburgo-Pomerania Occidental
Las primeras proyecciones de ambas elecciones regionales ofrecieron una imagen dispar. En Berlín, el instituto Infratest dimap situaba a La Izquierda en el 24,5%, seguida por la CDU con el 20%, AfD con el 16%, Los Verdes con el 15% y el SPD con el 12%.
La Forschungsgruppe Wahlen presentó cifras ligeramente diferentes pero similares, con La Izquierda en el 26% por delante de la CDU (20%), Los Verdes (15,5%), AfD (13,5%) y SPD (12%). El BSW se quedaba en ambas proyecciones en el cinco por ciento, justo en el límite para entrar en el Parlamento regional, mientras que el FDP quedaba claramente fuera con alrededor del 2,5%.
En Mecklemburgo-Pomerania Occidental, el panorama para la CDU era claramente peor. Según la proyección de Infratest dimap, AfD ganaría las elecciones con el 37%, por delante del SPD con el 35,5%. La Izquierda obtenía el 7,5%, mientras que la CDU y Los Verdes, ambos con el 5,5%, peleaban por superar el umbral para entrar en el Parlamento regional, igual que el BSW con el 5,0%. AfD aumentaba así su apoyo en más de 20 puntos porcentuales respecto a los anteriores comicios, mientras que la CDU perdía alrededor de 7,8 puntos.