Sus autores advierten de la existencia de una red no jerarquizada, pero con capacidad organizativa y de ocultación, encargada de distribuir una amalgama de mensajes replicados por usuarios anónimos entre distintos canales para generar el cruce a nado que se produjo en el enclave ceutí.
Una operación sin jerarquías claras, pero "coordinada, preconstruida y publicitada" a través de unos 25 grupos de Facebook con aproximadamente un millón de usuarios, podría estar detrás del cruce a nado de cientos de miles de personas desde las localidades marroquíes de Fnideq y Belyounech hasta la Ciudad Autónoma de Ceuta.
Así lo expone un informe de la 'startup' de Inteligencia estratégica Golden Owl, afincada en el Parque Científico de la Universidad de Alicante, cuyos autores descartan que el suceso fuese un movimiento popular espontáneo ni un contagio social accidental. El estudio apunta, eso sí, a que la difusión en redes de los primeros cruces exitosos durante la última quincena de julio fue clave para precipitar los acontecimientos del pasado jueves 30 y viernes 31.
Hasta ahora, tal y como atestiguaron varios testimonios de los inmigrantes recogidos por medios de comunicación, se conocía que los propios guardias marroquíes habían permitido y alentado el cruce. Pero las pruebas sobre una red operativa coordinada y que conocía como ocultar sus pasos (una "seguridad operacional entrenada y multicapa", tal y como reza el informe) comienzan a despuntar según transcurren los días y se discute el posible rol de Marruecos u otros actores con respecto a lo sucedido.
Golden Owl destaca que el movimiento no publicita líder u organización alguna, pero sí un conjunto de lemas o códigos compartidos (el hartazgo contra el Gobierno marroquí o la inevitabilidad de migrar para los magrebíes, por ejemplo) difundidos por varios grupos de Facebook que, a su vez, replicaban el mensaje en plataformas como WhatsApp. Se trata de una estrategia de difusión descentralizada ya vista en otras organizaciones, como en la captación de lobos solitarios por parte de células yihadistas tras la pandemia.
El informe de Inteligencia privado destaca que sus autores llegaron a utilizar direcciones de correo operativas dedicadas y líneas telefónicas transfronterizas, incluida una turca, para no ser rastreados. "Quienes se toman tantas molestias para ocultar su identidad, su geografía y su coordinación no son un accidente; son personas que planificaron una operación y esperaban ser investigadas", expresan los autores.
Sus ejecutores a título individual -mayoritariamente marroquíes- son microrreclutadores sin conocimiento de quien está detrás de la idea, pero que amplificaron el mensaje para monetizar los usuarios que reclutaban. Este hecho dificulta a la Policía, por el alto volumen de células autoensambladas y su falta de jerarquía, rastrear el origen de la fuente. Al millón de usuarios de los grupos de Facebook habría que sumar otro medio millón de seguidores de estos grupos replicados en WhatsApp u otros canales.
Los organizadores advierten de que la red, por sus propias características, podría activarse en cualquier otro momento. "No hay líder; hay una marca y un mercado. Por eso la red es peligrosa, por eso es resiliente, y por eso volverá a ocurrir", reza el informe en sus conclusiones. Esta llegó incluso a programar una secuela de cruce masivo, fechada originalmente para el próximo 15 de agosto, en un grupo de 108.000 personas.