Un informe de la Guardia Civil, elaborado a partir de fuentes abiertas, del que se ha hecho eco 'RTVE', confirma que en redes sociales circula una convocatoria para un nuevo cruce a Ceuta el 15 de agosto, aunque no logra determinar quién la ha lanzado ni cuántas personas podrían acudir.
La Guardia Civil ha elaborado un documento de seis páginas sobre una posible nueva entrada masiva a Ceuta el próximo 15 de agosto. El texto, al que ha tenido acceso Mañaneros, parte de una convocatoria que lleva días circulando en redes sociales y que suman, según se recoge en el informe, cientos de miles de seguidores.
El análisis se basa exclusivamente en fuentes abiertas, es decir, en publicaciones de redes y en medios de comunicación, y su objetivo era comprobar si la llamada a entrar en la ciudad autónoma es real, hasta dónde ha llegado su difusión y qué grado de organización hay detrás.
La conclusión no es tajante. El propio documento que cita 'RTVE' advierte de que no cabe hablar de una "previsión de asistentes" ni dar por hecho que el 15 de agosto se repetirá lo ocurrido a finales de julio.
La frase que resume el hallazgo es esta: existe una convocatoria digital activa y con capacidad de movilizar, pero su ejecución, su tamaño y quién la ha impulsado siguen sin confirmarse. El informe sí señala que la respuesta dependerá en buena medida de la actuación preventiva de Marruecos en carreteras, estaciones, la localidad de Fnideq y la costa, así como del refuerzo del dispositivo español.
Las señales que sostienen la investigación
La Guardia Civil sitúa el origen de estos mensajes a finales de julio y comienzos de agosto, cuando empiezan a circular entre jóvenes marroquíes llamamientos para intentar una nueva entrada colectiva alrededor del 15 de agosto.
El informe cruza información de medios españoles y marroquíes, algo que, según el propio documento, demuestra que el asunto ya no se mueve solo en el ecosistema digital español, y ha revisado grupos de Facebook, WhatsApp e Instagram cuyos miembros oscilan entre 400.000 y algo más de 422.000, una cifra que el propio informe pide interpretar con cautela.
Para los investigadores, el dato relevante no es tanto ese volumen de participantes como la coincidencia de varios elementos: la fecha, siempre el 15 de agosto, las referencias geográficas compartidas, las conversaciones sobre cómo organizar el paso y la persistencia de los mensajes a lo largo de varios días, un seguimiento que se prolongó hasta el 4 de agosto.
En paralelo, el documento detecta también contenido desinformativo, mensajes sobre una supuesta apertura de la frontera, concesiones de asilo, ayudas económicas o la imposibilidad de devolver a quienes lleguen a Ceuta.
La incógnita sobre quién está detrás
El informe describe la estructura de estos mensajes como descentralizada. La fecha se propaga sin que exista, según lo analizado, un organizador único, y va extendiéndose de un grupo a otro.
A partir de las fuentes abiertas consultadas, la Guardia Civil no lograría identificar quién impulsa la convocatoria, y tampoco encuentra elementos que permitan vincularla al Gobierno de Marruecos, a sus servicios de seguridad o a una organización criminal concreta dedicada al tráfico de personas.
Al mismo tiempo, el documento rechaza la idea de que se trate de un movimiento espontáneo. Reconoce que hay "algún grado de facilitación digital", esto es, algún tipo de organización detrás de la difusión, aunque de momento no puede precisarse ni su origen ni su alcance real.
Bruselas vigila las redes
La Comisión Europea mantiene una vigilancia estrecha de las redes sociales ante el 15 de agosto, fecha que circula en internet como posible nuevo intento de entrada masiva a Ceuta. "Mantenemos la atención plena antes, durante y después del 15 de agosto", afirmó el portavoz comunitario de Interior, Guillaume Mercier.
No obstante, Bruselas pidió cautela al subrayar que "muchos de los informes que circulan no están verificados" y que el panorama sobre la situación sigue siendo "poco claro", por lo que mantiene un contacto estrecho con las autoridades españolas y marroquíes.
Además, la Comisión señaló que ha detectado que canales vinculados a Rusia amplificaron "rápidamente" la crisis migratoria a partir del 30 de julio. Bruselas recordó que la Unión Europea dispone de herramientas como la Ley de Servicios Digitales (DSA) para combatir la desinformación en las plataformas digitales, que obliga a las grandes plataformas y buscadores a evaluar y mitigar los riesgos sistémicos para la seguridad pública. España, por el momento, no ha activado el mecanismo de crisis previsto para reforzar la cooperación con las plataformas.