Los bulos en TikTok, vídeos manipulados de Pedro Sánchez y decisiones de Giorgia Meloni marcan la narrativa tras los cruces masivos en la frontera con Marruecos. En este 2026, el Gobierno frena el paso a la península y aclara que las leyes migratorias no permiten el libre tránsito hacia Europa.
Antes de que unas 70.000 personas cruzaran hacia el territorio español de Ceuta, que limita con Marruecos, varios vídeos que prometían una ruta más sencilla hacia Europa han estado circulando por TikTok, Facebook y otras redes sociales en Marruecos. Según diversos testimonios, algunos aseguraban que la frontera estaba abierta, mientras que otros sugerían que las personas migrantes que llegaran por mar no podrían ser devueltas de inmediato.
Otros usuarios difundieron imágenes del presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, presentándole como un líder que otorgaría "dignidad y reconocimiento a quienes construyen España" y destacando un reciente programa del Gobierno para regularizar a miles de migrantes, sin explicar que solo se aplicaba a quienes ya vivían en el país.
A medida que aparecían vídeos que mostraban a miles de personas congregándose en la costa, surgió una segunda oleada de afirmaciones engañosas destinada al público hispano, esta vez sobre qué había provocado los cruces y qué ocurriría con quienes llegaran a España. Estas son algunas de las principales afirmaciones y lo que indica por ahora la evidencia.
¿Ha relajado España sus normas migratorias?
Sigue sin estar claro qué desencadenó exactamente el aumento sin precedentes de entradas en Ceuta. Responsables y expertos apuntan a una combinación de factores, entre ellos el rol del Gobierno de Marruecos tras una reciente sentencia del Tribunal Supremo español, la desinformación en redes sociales, las redes criminales y las actuaciones de las autoridades a ambos lados de la frontera.
Sánchez sostiene que los traficantes de personas tergiversaron deliberadamente la revisión del Supremo sobre la reforma de la Ley de Extranjería de 2023 para animar a la gente a cruzar, mientras que activistas por los derechos de las personas migrantes y defensores de los derechos humanos señalan que las redes sociales contribuyeron a alimentar el repunte repentino.
En los días previos a los cruces, varias publicaciones afirmaban que España había relajado 'de facto' sus normas migratorias y se centraban en dos hechos, la decisión del país para regularizar a miles de migrantes que ya vivían en España y la sentencia del Alto Tribunal.
Los críticos, entre ellos el Departamento de Estado de Estados Unidos, sostienen que el programa de regularización de España alienta los cruces masivos al transmitir la idea de que el país era ahora más permisivo con la inmigración. No obstante, para acceder al procedimiento, los solicitantes debieron acreditar su residencia en España durante un mínimo de cinco meses antes de diciembre de 2025 mediante documentación, y no podían tener antecedentes penales. El plazo para registrarse finalizó hace meses.
Al mismo tiempo circularon también publicaciones engañosas sobre la reciente revisión del Supremo español sobre la Ley de Extranjería. La sentencia no reconocía a las personas migrantes el derecho a permanecer en España, sino que establecía que quienes fueran interceptados tras llegar por mar no podían ser devueltos de forma inmediata, y que debían someterse al procedimiento ordinario de retorno previsto en la legislación española, cuya duración puede alargarse unas 72 horas.
Aunque el Gobierno de Sánchez ha impulsado un programa de regularización para las personas en situación irregular que ya viven en España, ha mantenido una postura más dura frente a la migración irregular, especialmente en Ceuta y Melilla.
El Ejecutivo de Sánchez no ha derogado la figura del rechazo en frontera aprobada en 2015 para Ceuta y Melilla, ha mantenido una estrecha cooperación con Marruecos en materia de control migratorio y ha prestado apoyo financiero y operativo para ayudar a las autoridades marroquíes a prevenir los cruces irregulares.
Responsables políticos españoles también han acusado a Rabat de permitir los cruces, aludiendo a un control fronterizo limitado. Un fotógrafo de Associated Press afirmó haber visto a agentes marroquíes apartarse para dejar cruzar a nado a sus conciudadanos, y periodistas del 'New York Times' han recogido testimonios de marroquíes que afirman que les impulsaron a cruzar.
Marruecos ha sostenido después que advirtió a España de que la sentencia del Tribunal Supremo podía animar a más personas a intentar el cruce. El reino norafricano ya ha utilizado con anterioridad los flujos migratorios para expresar su descontento con España. En una anterior crisis similar, en 2021, entraron ilegalmente en torno a unas 10.000 personas en Ceuta (menos de un quinto del volumen que se estima en este episodio) cuando se conoció que la exministra de Exteriores Arancha González Laya había acogido al líder del Frente Polisario, Brahim Gali, en terriorio español, desatando una crisis diplomática con Marruecos por su postura con respecto al Sáhara Occidental.
El martes, el comisario europeo de Migración, Magnus Brunner, expresó también su preocupación por el papel de la desinformación en línea en la crisis, aunque evitó señalar una fuente o un actor concreto detrás de ella.
¿Continuarán las personas migrantes que llegaron a Ceuta hacia la Europa continental?
Mientras miles de personas entraban en Ceuta, políticos y comentaristas de toda Europa advertían de que las personas migrantes pronto seguirían hacia la España peninsular y otros países europeos. Pero es falso: el esquema del espacio Schengen hace una excepción con Ceuta y Melilla, y para acceder o salir de las Ciudades Autónomas hay controles fronterizos sistemáticos de documentación.
Pese a ello, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni restableció temporalmente los controles a las llegadas por aire y mar desde España -solo para no europeos, puntualizó su Ministerio del Interior después, sin aclarar cómo iba a determinar cada nacionalidad- y el ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, anunció planes para reforzar los controles fronterizos. Políticos británicos, entre ellos la ex ministra del Interior Suella Braverman, afirmaron también que las personas migrantes se dirigirían hacia el resto de Europa.
Sin embargo, frente a estas afirmaciones, Magnus Brunner, comisario europeo de Migración, aseguró que "ni una sola persona" había cruzado a la Europa continental en la noche del viernes y añadió que el Código de Fronteras Schengen ya prevé controles fronterizos adicionales para las personas que viajan desde Ceuta y Melilla.
El Ministerio de Asuntos Exteriores español ha confirmado que se realizan controles a la salida por mar o por aire, las únicas rutas disponibles. Esto significa que nadie puede viajar desde los territorios españoles a la España peninsular sin ser identificado por la Policía Nacional. También ha subrayado que la entrada irregular en Ceuta no otorga a las personas migrantes derecho a permanecer en España ni a desplazarse al territorio continental de la UE.
Además, las autoridades españolas han señalado que la gran mayoría de las personas migrantes que entraron en Ceuta ya han regresado a Marruecos, bien de forma voluntaria o tras ser expulsadas. En el momento de la publicación, varios miles de personas migrantes permanecen en el enclave y, según Associated Press, confían en aguantar y llegar a la España peninsular.
Quienes permanecen se enfrentan a un futuro jurídico incierto, podrían ser finalmente devueltos o quedar en un limbo legal y pasar por centros gestionados por el Estado. De acuerdo con la legislación española, las personas adultas que solicitan asilo se enfrentan a procedimientos de expulsión si su petición es rechazada, mientras que los menores no acompañados tienen derecho a protección legal.
¿Fue la crisis organizada por Israel y Estados Unidos como represalia contra España?
A medida que la crisis avanzaba, han surgido en internet teorías que sostenían que los cruces masivos habían sido orquestados como represalia por las críticas de España a la campaña militar de Israel en Gaza y por su condena a los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán. La Administración Trump ya ha publicado documentos oficiales donde se insta a debatir sobre el "futuro" estatus de las dos Ciudades Autónomas, es decir, su pertenencia a España.
Algunas publicaciones afirman que Israel o Estados Unidos habían instado a Marruecos a permitir que las personas migrantes cruzaran a Ceuta con el objetivo de castigar al Gobierno español por su política exterior. Por el momento, sin embargo, hay pocas pruebas que respalden estas teorías sobre una implicación de Estados Unidos o Israel en el fomento de los cruces hacia Ceuta.