Un cartel difundido en redes sociales convoca un nuevo intento de entrada masiva en Ceuta para el 15 de agosto. Fuentes de seguridad del Estado han detectado el llamamiento mientras la ciudad continúa gestionando las consecuencias de la crisis previa.
Ceuta no ha tenido tiempo de recuperar el aliento. Apenas unos días después de que decenas de miles de personas entraran de golpe en la ciudad autónoma, un nuevo cartel circula por redes sociales convocando otro intento masivo para el próximo 15 de agosto.
Las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado ya lo tienen detectado, pero por ahora lo miran con escepticismo. Las fuentes consultadas por los medios españoles lo califican de "poco sentido", convencidas de que ni España ni Marruecos van a permitir que se repita una escena como la de hace unos días.
El aviso llega con la crisis anterior aún sin cerrar. Sigue habiendo tensión diplomática, preguntas sin responder sobre el papel de los servicios de inteligencia y una ciudad que todavía cuenta a sus menores.
Los servicios de inteligencia, entre el aviso y el desbordamiento
Según las fuentes de seguridad del Estado, el CNI, la Policía Nacional y la Guardia Civil sí habían alertado al Gobierno de movimientos sospechosos en la frontera marroquí antes de que se produjera la entrada masiva. El problema, admiten, es que nadie calculó bien la magnitud: lo que llegó desbordó todas las previsiones.
Hay, además, una acusación velada hacia Rabat. Esas mismas fuentes sostienen que Marruecos sabía lo que se estaba cociendo en su lado de la frontera y que esa información no llegó a España. El Gobierno español, mientras tanto, prefiere no tensar la cuerda en público y sigue insistiendo en que la cooperación con el país vecino funcionó durante la gestión de la crisis.
862 menores y una ciudad que no da abasto
El dato resume mejor que cualquier discurso el tamaño del problema: Ceuta atiende ahora mismo a 862 menores migrantes, muy por encima de lo que su red de acogida puede sostener en condiciones normales.
Con ese panorama de fondo, nadie en la ciudad se toma a la ligera un cartel, por poco creíble que parezca. Las autoridades duda de que la convocatoria del 15 de agosto vaya a tener recorrido real, pero no piensan dejar de mirar ni las redes ni la frontera hasta que pase la fecha.