La protesta por el derecho a la vivienda terminó con graves disturbios en el centro de Barcelona, donde se levantaron barricadas y ardieron contenedores. Los Mossos detuvieron a 13 personas y 30 agentes resultaron heridos leves.
La manifestación por el derecho a la vivienda celebrada este lunes en Barcelona ha terminado con disturbios en el centro de la ciudad, 13 personas detenidas (entre ellas una menor de edad) y 30 agentes de los Mossos d'Esquadra heridos leves, según el último balance policial conocido durante la madrugada.
La movilización reunió a unas 20.000 personas según la Guardia Urbana y a 120.000 según los organizadores. La protesta había sido convocada por el Sindicat de Llogateres junto con otras organizaciones en defensa del derecho a la vivienda y había tenido que aplazarse por la alerta roja y las fuertes lluvias que afectaron a Cataluña durante el fin de semana.
La marcha arrancó sobre las 19:30 desde la plaza Urquinaona y recorrió diferentes puntos del centro de Barcelona. El itinerario previsto tuvo que modificarse y la movilización terminó en la confluencia del paseo de Gràcia con la Gran Via. Durante el recorrido, los asistentes denunciaron el encarecimiento de los alquileres y la especulación inmobiliaria y reclamaron medidas para garantizar el acceso a una vivienda.
Uno de los principales mensajes de la protesta fue el llamamiento a una huelga general por la vivienda. La portavoz del Sindicat de Llogateres, Carme Arcarazo, aseguró antes de comenzar la marcha que el objetivo era impulsar una movilización capaz de "paralizar el país", en coordinación con otros sectores. La protesta coincidió además con el anuncio de elecciones generales para el próximo 29 de noviembre y se produjo pocos días después del fracaso de los decretos de vivienda del Gobierno en el Congreso.
Disturbios tras el final de la manifestación
La marcha transcurrió sin incidentes de consideración hasta que fue desconvocada, alrededor de las 21:30. La Policía pidió entonces por megafonía que se desalojara la zona del paseo de Gràcia y Gran Via, pero parte de las personas que permanecían allí no se marcharon. Posteriormente comenzaron los lanzamientos de objetos contra el dispositivo de la Policía regional.
Los incidentes fueron aumentando de intensidad cuando grupos de personas encapuchadas empezaron a lanzar contra los agentes piedras, adoquines, botellas de vidrio y otros objetos. También se levantaron barricadas utilizando contenedores, vallas, bicicletas y materiales procedentes de obras cercanas.
Hacia las 22:15, los Mossos realizaron cargas para dispersar a los grupos que se enfrentaban a la Policía. Los disturbios se desplazaron posteriormente hacia los alrededores de plaza Catalunya y la Rambla, donde continuaron los lanzamientos de objetos y la quema de contenedores y otros materiales. La Policía también empleó lanzadoras de proyectiles de 'foam' durante los enfrentamientos.
Los altercados se mantuvieron activos hasta aproximadamente la medianoche. El balance de los Mossos cifra en 28 las barricadas y en 22 los incendios registrados durante los disturbios. Los Bomberos de Barcelona tuvieron que intervenir para extinguirlos acompañados por un dispositivo policial de protección.
13 detenidos y 30 agentes heridos
Los Mossos han informado esta madrugada de la detención de 13 personas por desórdenes públicos. 12 son hombres mayores de edad y la decimotercera persona detenida es una chica menor de edad. Además, 30 agentes de los Mossos d'Esquadra resultaron heridos leves durante los enfrentamientos, de acuerdo con el balance policial difundido tras finalizar los incidentes. De momento, no está claro cuántos manifestantes resultaron heridos.
Durante los disturbios también resultaron afectados elementos del mobiliario urbano y vehículos. En la calle Casp, el incendio de contenedores afectó a un coche estacionado, mientras que en otras zonas se utilizaron bicicletas y materiales de obra para levantar barricadas.