La ciudad autónoma trata de recuperar la normalidad tras la entrada masiva de migrantes desde Marruecos, mientras miles de personas permanecen en Ceuta. Las autoridades estiman que entre 2.500 y 5.000 migrantes continúan en la ciudad y afrontan el reto de gestionar la acogida de más de 800 menores.
Ceuta sigue desbordada tras la entrada masiva de migrantes en la mañana del jueves 30 de julio a través del espigón fronterizo de la playa del Tarajal y de Castillejos. Las Fuerzas de Seguridad calculan que unos 73.500 personas han salido ya de Ceuta de vuelta a Marruecos. Las autoridades locales cifran entre 2.500 y 5.000 los migrantes que aún permanecen retenidos o en la ciudad.
La crisis ha dejado un saldo provisional de al menos 88 personas fallecidas confirmadas por las autoridades de Ceuta, además de los cuerpos recuperados por Marruecos en sus propias aguas.
El presidente de la Ciudad Autónoma de Ceuta, Juan Vivas, calcula que entre 3.000 y 5.000 ciudadanos marroquíes continúan en la ciudad cuatro días después de la entrada masiva desde Marruecos. Vivas considera que la situación aún no se ha normalizado y que Ceuta sigue afrontando las consecuencias de la crisis fronteriza.
Además, el presidente de la Ciudad Autónoma, Juan Vivas asegura que en los días previos ya se habían producido entre 1.800 y 2.000 entradas a nado, una situación que, según afirmó, evidenciaba la necesidad de reforzar la vigilancia y la coordinación para evitar una nueva crisis de estas dimensiones.
El presidente Vivas ha destacado también la huella emocional que dejó la crisis en los ceutíes, marcada por la incertidumbre, el miedo y la sensación de impotencia vivida durante aquellos días. Juan Vivas ha asegurado en una entrevista al diario 'El País', que "Marruecos ha demostrado que no es fiable, hay que exigirle respeto".
Ceuta afronta una emergencia de menores al límite de sus recursos
La Ciudad Autónoma de Ceuta busca ampliar sus recursos de acogida para atender a los 862 menores que permanecen bajo tutela de la ciudad. Las autoridades estiman que la cifra podría acercarse al millar y admiten que todavía puede haber algunos jóvenes en la calle sin contabilizar. Mientras se habilitan nuevos espacios, los menores permanecen en las instalaciones disponibles, que ya se encuentran al límite de su capacidad.
El enclave español continúa reforzando la atención a los menores llegados en los últimos días y prepara nuevas medidas de acogida mientras tramita posibles traslados a la península. Los servicios de la ciudad han intensificado la asistencia con alojamiento, alimentación y ropa, aunque aún buscan a algunos menores que podrían permanecer en la calle. Los más pequeños han sido ubicados en mejores condiciones, mientras que los de mayor edad ocupan espacios provisionales a la espera de nuevos recursos.
La atención a los menores se ha convertido en una de las principales prioridades de Ceuta, con una estructura de unos 250 trabajadores dedicada a esta área. Las autoridades no descartan que el número de menores bajo tutela siga aumentando, ya que algunos permanecen inicialmente con familiares o conocidos antes de acudir a los servicios de la ciudad. La experiencia de la crisis migratoria de 2021 lleva al Gobierno ceutí a prever que la cifra podría situarse entre 1.000 y 1.100 menores.
Una ocupación cercana al 3.000%
Desde que comenzó a aplicar este mecanismo a finales de septiembre de 2025, Ceuta ha trasladado a la península a 655 menores, pero la llegada de nuevos jóvenes ha vuelto a tensionar su capacidad de acogida. La ciudad pasó de atender a unos 200 menores a mediados de julio a los 862 actuales, mientras el Gobierno ceutí reclama acelerar las derivaciones previstas en la normativa estatal para aliviar la presión sobre sus recursos.
La capacidad de acogida de Ceuta se encuentra completamente desbordada: sus 29 plazas ordinarias para menores soportan una ocupación cercana al 3.000%. El Gobierno de la ciudad reclama una respuesta urgente del Estado y más recursos económicos mientras habilita nuevos espacios, como una nave industrial en El Tarajal, para hacer frente al aumento de llegadas. Además, pide ampliar la financiación concedida para atender a los menores migrantes.
Vecinos de Ceuta crean barreras ante la incertidumbre en las calles
El temor a nuevos incidentes tras la entrada masiva de migrantes ha llevado a algunos vecinos de Ceuta a crear sus propios controles en barrios como Los Rosales, donde instalaron vallas para impedir el acceso a sus calles. Aunque la mayoría de las personas que cruzaron desde Marruecos ya habían regresado, grupos de jóvenes seguían en distintos puntos de la ciudad, alimentando la preocupación entre parte de la población. Algunos aseguran que permanecen a la espera de una oportunidad para continuar su camino hacia la península, pese a las advertencias de los agentes para que regresen a Marruecos.
La tensión ha crecido en algunos barrios de Ceuta tras la llegada masiva de migrantes, con vecinos que denuncian incidentes y enfrentamientos puntuales, según el diario 'El Faro de Ceuta'. En una de las calles, un residente aseguró haber sido agredido tras negarse a dar un cigarro, mientras algunos jóvenes migrantes lamentaban que los actos delictivos de unos pocos perjudiquen al resto. En zonas como La Reina, la inquietud aumentó ante la presencia de grupos de recién llegados que buscaban comida y refugio.