Las llegadas de turistas internacionales crecieron un 5,2% en abril y alcanzaron los 26,5 millones en los cuatro primeros meses del año. El sector ve cada vez más factible superar la barrera de los 100 millones de visitantes.
España recibió 9,1 millones de turistas internacionales en abril, un 5,2% más que en el mismo mes del año pasado, consolidando la fortaleza del sector turístico en el arranque de 2026.
Reino Unido volvió a ser el principal mercado emisor, con cerca de 1,7 millones de visitantes en abril, un 2,7% más que un año antes. Francia ocupó la segunda posición, con alrededor de 1,3 millones de turistas (+5,1%), mientras que Alemania registró un descenso del 9,1%, hasta los 1,2 millones de viajeros.
Cataluña volvió a ser el principal destino de los turistas internacionales durante abril, al concentrar el 20,8% del total de llegadas. Le siguieron Andalucía y la Comunidad Valenciana, que también registraron una elevada afluencia de visitantes extranjeros.
Con este resultado, España acumula 26,5 millones de visitantes internacionales entre enero y abril, un 3,4% más que en el mismo periodo de 2025, según los datos publicados este lunes por el Instituto Nacional de Estadística (INE). La cifra mantiene al sector en una trayectoria compatible con el umbral simbólico de los 100 millones de turistas anuales, una barrera que hace apenas unos meses parecía difícil de alcanzar en 2026.
Abril marca un punto de inflexión
El turismo arrancó el año mostrando signos de desaceleración. Sin embargo, el crecimiento se ha ido acelerando durante la primavera. El aumento de las llegadas en abril supone el mayor avance interanual registrado en los últimos 12 meses y confirma la fortaleza de la demanda internacional hacia España.
Los analistas apuntan a varios factores detrás de esta evolución, entre ellos la recuperación de los viajes de larga distancia, especialmente desde el continente americano, el repunte de los desplazamientos por motivos profesionales y la búsqueda de destinos considerados estables en un escenario internacional marcado por la incertidumbre geopolítica.
En este contexto, diversos expertos del sector consideran que el conflicto en Oriente Medio podría estar favoreciendo una redistribución de los flujos turísticos hacia destinos percibidos como más seguros, entre ellos España y otros países de Europa occidental.
Aunque resulta difícil medir con precisión el impacto de este fenómeno, la aceleración registrada en marzo y abril coincide con un aumento de los viajeros procedentes de mercados de larga distancia y con una recuperación de los viajes de negocios. Para el sector, esta combinación de factores ayuda a explicar por qué el crecimiento del turismo se ha fortalecido tras un inicio de año más moderado.
La evolución de las llegadas refuerza la posibilidad de que España vuelva a cerrar el año con cifras récord. No obstante, el sector insiste en que el objetivo no pasa únicamente por aumentar el número de visitantes, sino también por mejorar la rentabilidad y atraer viajeros con mayor capacidad de gasto.
Si la tendencia actual se mantiene durante la temporada alta de verano, España podría acercarse a la barrera simbólica de los 100 millones de turistas internacionales en un solo año, un hito sin precedentes para el sector turístico nacional. El comportamiento de las reservas y de la demanda en los próximos meses será determinante para comprobar si ese objetivo acaba convirtiéndose en realidad.