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El manual de Singapur frente al coronavirus: los curados superan a los contagios en menos de un mes

Virus Outbreak Washington Daily Life
Virus Outbreak Washington Daily Life   -   Derechos de autor  Andrew Harnik/Copyright 2020 The Associated Press. All rights reserved
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La mejor estrategia contra el coronavirus: rastrea, aísla, comunica.

Fue exactamente eso lo que hizo Singapur, un mini-Estado con menos de 6 millones de habitantes donde se declaró uno de los primeros y más virulentos brotes de coronavirus a principios de febrero, antes de su expansión planetaria.

Pero, en cuestión de semanas, otros países le tomaron la delantera, primero Corea del Sur y luego Italia, España y otros países europeos, así como Estados Unidos.

El primer caso de coronavirus se declaró en Singapur el 23 de enero de 2020, era un hombre de 66 años originario de Wuhan, la ciudad china en la que se detectó por primera vez la enfermedad en diciembre de 2019.

A mediados de febrero el número de pacientes curados superaba a los nuevos contagios. El vuelco de tendencia se dio a mediados de marzo después de que 47 casos fueron rastreados hasta llegar a una cena de grupo que se celebró el 15 de febrero.

Este miércoles, 18 de marzo, sólo hay 266 casos confirmados en la ciudad-Estado y ningún fallecimiento.

¿Qué hizo Singapur para cortar la epidemia en su minúsculo y superpoblado territorio?

1.-Buscar activamente a los infectados y aislarlos

2.- Dar acceso rápido a cuidados sanitarios básicos

3.- Enviar mensajes de tranquilidad a la población por parte de las autoridades

4.- Mantener la vigilancia, y en cuanto aumentan las nuevas infecciones reforzar los controles de cuarentena.

La experiencia adquirida en la gestión del brote de SARS (Síndrome Respiratorio Agudo Severo, en ingles) en 2003 fue determinante, un de “bautismo de fuego” según explica Leong Hoe Nam, especialista en enfermedades infecciosas en el Hospital Mount Elizabeth de Singapur.

La epidemia de SARS registró 8.000 infectados y 800 muertos en total, en Singapur fueron 238 infectados de los que fallecieron 33. A raíz de esta experiencia la ciudad-Estado rediseñó su ya excelente sistema de salud pública y estableció nuevos protocolos de contención de brotes epidémicos.

Se crearon “Centros de fiebre” para aislar los casos sospechosos; se invirtió en equipamiento y se mejoró la formación de los sanitarios para tratar las enfermedades infecciosas.

Cuando apareció el primer caso de coronavirus, Singapur estaba preparada para el combate

El 1 de febrero se bloquearon las entradas y los tránsitos de visitantes que hubiesen viajado a China continental en los últimos 14 días. Luego las restricciones se extendieron a Irán, Italia y Corea del Sur.

Cuando aparecieron casos de infectados localmente, el 7 febrero, Gobierno subió el nivel de alerta a naranja, el segundo más elevado de la escala.

El Laboratorio Nacional de Salud Pública, que se montó a raíz de la epidemia de SARS, ya estaba listo para hacer pruebas de rastreo rápido con los kits de COVID-19.

La policía, las cámaras de vídeo vigilancia y los registros de los cajeros automáticos se activaron para rastrear y prevenir un brote epidémico mas grave, según explica Tikki Pangestu exdirector de políticas de investigación y cooperación de la OMS (Organización Mundial de la Salud).

Cuando un caso de COVID-19 es confirmado en Singapur, rápidamente se rastrea la cadena de contagios. Hasta ahora se ha puesto en cuarentena a 5.700 personas, los trabajadores procedentes de países con virus endémicos se tienen que aislar en sus casas, los servicios religiosos se hacen por streaming desde que se descubrió un foco en una iglesia, y los colegios han suspendido los actos masivos.

Pero todos los esfuerzos de contención de la epidemia de coronavirus pueden resultar en balde si se baja la guardia en el aislamiento de la población.

El precio a pagar

El manual de uso de Singapur ha sido eficaz porque se trata de una isla pequeña, con una población que confía ciegamente en su Gobierno, con régimen autoritario que prevalece sobre las libertades individuales. Además dispone de un sistema sanitario fuerte, buenos sistemas de información, y dinero. No está claro que todos los países reúnan esos requisitos para luchar contra el coronavirus.