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El calentamiento global daña la biodiversidad del Mediterráneo

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El calentamiento global daña la biodiversidad del Mediterráneo
Derechos de autor  Wilks, Jeremy
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Hemos ido a la costa mediteránea española para ver los efectos devastadores de las olas de calor marinas en la vida submarina. Consecuencias del cambio climático.

Los datos más recientes del Servicio de Cambio Climático de Copernicus confirman que en Europa, el mes de agosto fue más cálido que el promedio, con temperaturas 1,1 grados Celsius por encima del período 1981-2010.

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Aumento de temperatura y sus consecuenciasEuronews

De hecho, en el distrito de Uccle, en Bruselas, llegaron a los 35,9 grados, todo un récord para el agosto belga.

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Anomalías de temperatura en agostoCopernicus

La situación en el oeste de Estados Unidos ha sido dramático; superando las temperaturas registradas con incendios de insólita virulencia. Es posible que haya un nuevo récord mundial en agosto con los 54,4 grados centígrados en el Valle de la Muerte, entre California y Nevada.

Globalmente agosto fue mucho más cálido que el promedio en el noroeste de Siberia, más frío en el oeste de Rusia y más cálido en gran parte de Europa.

En el gráfico de olas de calor marinas, hay días en los que la temperatura del agua es 2, 3 o incluso 4 grados más alta de lo habitual. Podemos ver que Italia, Libia, Marruecos, España y Argelia se ven particularmente afectadas.

Los mapas de temperatura de la superficie del mar del Mediterráneo de Nathaniel Bensoussan se generan utilizando información del Servicio Marino de Copérnico de la Unión Europea.

La temperatura media en el Mediterráneo está aumentando lentamente: subió 0,4 ºC por década de 1982 a 2018, alrededor de 0,3 ºC por década en el Mediterráneo noroccidental.

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Mapa de anomalíasEuronews

Por eso nos traladamos a la reserva natural marina de las Islas Medas donde podemos encontrar gorgonias rojas a partir de una profundidad de 10-15 m. Estas poblaciones son las más afectadas ya que están sometidas a temperaturas más altas que las poblaciones más profundas.

Sin embargo, existe evidencia de impactos de mortalidad masiva hasta 40-50 m de profundidad.

El día de nuestra inmersión, la temperatura era de 23ºC, superior a la media climática de profundidad. Las temperaturas medias entre 10 y 15 en verano varían entre unos 19 a 22 ºC

Las Islas Medas, en la costa brava catalana, enfrente del pueblo gerundense de Estartit, han registrado 30 días de olas de calor en total desde el 1 de julio de 2020.

En la superficie la temperatura máxima jamás registrada es de 26,3 ºC en agosto de 2019, más de 3ºC por encima de la media climática (1974-2019)

Las olas de calor marinas se definen como un período de cinco días de temperaturas más cálidas, con temperaturas de 2, 3 o incluso 4 grados por encima del período de referencia 1982-2011.

El biólogo marino Joaquim Gabarrou, investigador del Instituto de Ciencias del Mar del CSIC ha recogido evidencias de que "Ahora mismo estamos viendo como se está degradando los ecosistemas marinos a unas tasas que yo nunca hubiese imaginado."

Ahora esas olas de calor marinas son generadas por un clima más cálido. Con el cambio climático se vuelven más frecuentes, más intensas y además duran más tiempo.

Pueden tener un efecto devastador en los ecosistemas marinos, especialmente en los corales. Las olas de calor tienen un efecto destructivo en ecosistemas que son refugio de biodiversidad.

Nos guía el biólogo marino Joaquim Garrabou, investigador del Instituto de Ciencias de Mar del CSIC, mientras realiza una de sus inmersiones habituales en las Islas Medas.

Estas islas son Area Marina Protegida desde 1983, lo que las convierte en un lugar ideal para observar los efectos de las olas de calor marinas.

El plan es bajar a 15 metros de la superficie para observar una población de gorgonias, especie de coral blando que está muriendo y extinguiendose por las altas temperaturas.

Garrabou explica su actividad: "Lo que vamos a hacer básicamente es contar cuántas colonias no están afectadas y cuántas colonias están afectadas por la mortalidad. Normalmente las poblaciones que tienen un buen estado de conservación, los porcentajes están por debajo del 5 al 10 por ciento de colonias afectadas. Y en esta población a los últimos años hemos visto tasas de afectación de más del 80 por ciento."

Una vez bajo de las aguas, Garrabou empieza su reconocimiento, avistando gorgonias muertas en zonas que hace una década estaban llenas de vida. La temperatura media en el Mediterráneo sube alrededor de 0,4 grados por década.

Pero el problema urgente son las olas de calor. El agua a esta profundidad debería estar entre los 19 y los 22 grados, pero hoy está a 23 grados.

Los corales simplemente no pueden sobrevivir al calentamiento global.

"Sabemos que el umbral para muchas de estas especies está alrededor de los 24 o 25 grados - explica Garrabou-. Períodos de exposición a temperaturas superiores a límites causan un estrés fisiológico, una mayor virulencia de posibles patógenos, y esto es lo que acaba causando las mortalidades que hemos observado. Estas especies son especies de vida larga, es decir, que pueden vivir decenas, centenares de años y por lo tanto la pérdida de estas colonias tan longevas necesitaremos tantos o más años para recuperarlas en el futuro."

Las olas de calor marinas dañan los ecosistemas en el Mediterráneo y más allá; los bosques de algas y los arrecifes de coral, desde Australia hasta California, también están sufriendo.

El panorama es sombrío.

Incluso si el calentamiento global disminuye, estas colonias podrían tardar más de un siglo en recuperarse.