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Chile extiende la cuarta dosis a los mayores de 55 años, la franja de edad del presidente Piñera

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Por Juan Carlos De Santos Pascual  con EFE
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Piñera levanta los brazos como signo de fortaleza tras vacunarse de la COVID-19
Piñera levanta los brazos como signo de fortaleza tras vacunarse de la COVID-19   -   Derechos de autor  AFP

El presidente saliente de Chile, Sebastian Piñera, predica con el ejemplo y se vacuna de la cuarta dosis.

El país ha comenzado a vacunar con la segunda dosis de refuerzo a los mayores de 55 años con el objetivo de prevenir más contagios de COVID.

Los sanitarios y los inmunodeprimidos ya recibieron su cuarta dosis en enero. El país sigue la estela de Israel que comenzó a administrar la cuarta dosis el 2 de enero.

Chile se encuentra en pleno pico de la contagiosa variante ómicron. Registró un record de más de 37.000 casos el pasado viernes.

"La verdad es que la ola de omicrón está causando efectos devastadores en el mundo entero. De hecho hay días o semanas en los que más de 20 millones se han contagiado en el mundo entero y en Chile también...y por esa razón desde el primer día hemos hecho una estrategia de anticiparnos, ir un paso por delante, para que no nos pille por sorpresa el coronavirus", ha destacado Piñera tras recibir el segundo refuerzo contra la COVID.

El 92% de los chilenos ya tiene las dos primeras dosis, la mayoría de la marca china del laboratorio Sinovac. Desde el inicio de la pandemia Chile ha registrado 2'3 millones de infecciones y casi 40.000 muertes.

La aplicación de la cuarta dosis coincide con la expansión de la variante ómicron en Chile, donde en las últimas 24 horas se registraron 73 muertos y 31.063 contagios, lo que deja el balance total desde el inicio de la pandemia en 40.060 fallecidos y 2,4 millones de infectados.

El país llevaba con la pandemia bajo control y con tasas de positividad muy bajas, en torno al 2 % prácticamente, desde el pasado agosto, pero la contagiosa variante provocó en enero una escalada de casos hasta niveles nunca vistos.

La tasa nacional de positividad en las últimas 24 horas fue del 23,6 % y del 23,3 % en la región Metropolitana, que alberga a la capital y donde viven 8 de los 19 millones de habitantes del país.

"Las cifras son esperanzadoras, todavía no hemos dicho que hemos derrotado la pandemia, pero la cifra del viernes pasado (37.468 casos) podría ser el 'peak' de la pandemia", aseguró en rueda de prensa el ministro chileno de Salud, Enrique Paris.

Pese al explosivo aumento de los casos, el Gobierno no se plantea nuevos confinamientos ni el cierre de fronteras, sino la reducción de aforos en las regiones más afectadas porque la presión hospitalaria sigue siendo muy baja, con poco más de 600 pacientes en cuidados intensivos.

La vacuna más usada es CoronaVac, del laboratorio chino Sinovac, aunque también se administran en menor medida Pfizer/BioNtech, AstraZeneca y Cansino, y el Instituto de Salud Pública (ISP) aprobó la semana pasada el uso de emergencia de Moderna.

"Está demostrado que quienes enferman gravemente son los no vacunados, es por eso que hacemos el llamado a completar su esquema de inoculación y evitar hospitalización", concluyó el ministro.