El agente federal de inmigración disparó en la pierna a un hombre durante una operación de tráfico, días después de la muerte de Renee Good a manos del ICE. Unos testigos presentes de la agresión atacaron al agente con una pala y un palo de escoba. No se teme por la vida del herido por bala.
Un agente federal de inmigración ha disparado a un hombre en la pierna durante una maniobra de tráfico en Mineápolis en la noche del miércoles, desatando la ira de los testigos del hecho.
Se trata del segundo tiroteo efectuado por miembros del cuerpo policial conocido como ICE en esta ciudad en poco más de una semana, tensionada tras la muerte por disparos de Renee Good el 7 de enero tras el traslado de miles de agentes a la capital de Minesota para efectuar redadas migratorias.
El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos aseguran que los agentes federales estaban persiguiendo a un migrante ilegal venezolano. La persona se dio a la fuga en coche y chocó contra un vehículo estacionado antes de huir a pie, siempre según la versión del departamento. Cuando los agentes alcanzaron a esta persona, dos individuos salieron de un piso cercano y atacaron al agente "con una pala de nieve y el palo de una escoba".
"Temiendo por su vida y su integridad mientras era emboscado, el agente efectuó un disparo defensivo para salvar su vida", señala el Gobierno. El jefe de la Policía de Mineápolis, Brian O'Hara, ha comunicado que el hombre alcanzado por el disparo está en el hospital con una lesión que no pone en riesgo su vida y que las dos personas que salieron a defenderle se encuentran bajo custodia policial.
Tras el incidente se produjeron enfrentamientos entre los agentes federales y varios manifestantes que reclaman al ICE que abandone la ciudad. Los agentes, con máscaras antigás, lanzaron químicos lacrimógenos mientras algunos manifestantes les arrojaban piedras y fuegos artificiales. El Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos asegura que los agentes de ICE han practicado más de 2.000 detenciones en Minesota desde diciembre y que pretenden continuar estas operaciones.
La situación "desafía la credulidad", dice el gobernador Walz
La tensión ha aumentado desde la muerte a tiros de Good el 7 de enero, intensificándose aún más el miércoles. Varios testigos han exigido que los agentes se marchen tras ver cómo sacaban a rastras a sus vecinos de sus coches y viviendas, en una situación que el alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, ha calificado como "insostenible". "Estamos intentando encontrar una salida para mantener a la gente a salvo, proteger a nuestros vecinos y preservar el orden", declaró el político demócrata el miércoles.
Este despliegue federal multiplica por cinco a la plantilla de la Policía local, de 600 agentes. Muchos vecinos piden que estos últimos les defiendan del ICE. Frey ha defendido que la Policía de Mineápolis sigue teniendo que atender su trabajo diario mientras los 3.000 agentes de ICE "están creando caos", y remató: "Este no es el camino por el que deberíamos discurrir ahora en Estados Unidos".
En un discurso televisado antes del tiroteo del miércoles, el gobernador de Minesota, el excandidato demócrata a la vicepresidencia, Tim Walz, ha declarado que su estado está "sumido en el caos" y que lo que está ocurriendo "desafía la credulidad". "Seamos muy, muy claros, hace tiempo que esto dejó de ser un asunto de aplicación de las leyes de inmigración", ha afirmado. "En realidad, esto es una campaña de brutalidad organizada contra la población de Minesota por parte de nuestro propio Gobierno federal".
Los demócratas proponen más legislación para limitar a ICE
Congresistas y senadores demócratas de todo el país exigen cambios en leyes estatales para restringir la aplicación de las normas migratorias. Nueva Jersey, de mayoría demócrata, aprobó el lunes tres proyectos de ley que los colectivos de defensa de los inmigrantes reclamaban desde hace tiempo. Uno de ellos prohíbe a los cuerpos estatales de seguridad cooperar con la aplicación federal de la ley de inmigración.
Los legisladores de California plantean prohibir a las fuerzas del orden locales y estatales tener un empleo secundario en el Departamento de Seguridad Nacional y perseguir legalmente que los agentes de ICE realicen detenciones "indiscriminadas".
La gobernadora de Nueva York, Kathy Hochul, quiere que el estado permita a sus ciudadanos demandar a agentes federales por supuestas vulneraciones de sus derechos constitucionales. Otra medida busca impedir la entrada de agentes migratorios sin orden judicial en centros educativos, hospitales y lugares de culto.
Minesota e Illinois, junto con sus mayores ciudades, demandaron esta semana a la Administración Trump. El primer estado norteño y su capital acusan al Gobierno republicano de vulnerar la libertad de expresión al castigar a un estado históricamente progresista, que resistió incluso a la oleada electoral de Reagan en los 80. La Administración Trump se ha opuesto a los intentos de restringir las operaciones de ICE, incluso demandando a gobiernos locales cuyas políticas de "santuario" limitan la interacción de la Policía con agentes federales.