Desde los cupos de pesca sostenible hasta el sabotaje de cables submarinos, los asuntos oceánicos centrarán la atención en marzo en los European Ocean Days.
Las comunidades costeras, los responsables políticos, los científicos y los líderes del sector se reunirán la próxima semana con motivo de los Días Europeos de los Océanos.
En Bruselas, el tema de conversación durante este evento de una semana será cómo pasar del Pacto por los Océanos a la Ley de los Océanos, una nueva propuesta legislativa que debería presentarse antes de finales de 2026. Es la ley más relevante en el horizonte para el medio marino y hay mucha presión para acertar.
Los observadores seguirán muy de cerca el discurso de apertura de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, cuya presencia refleja el creciente interés político por las cuestiones oceánicas.
El comisario europeo de Pesca y Océanos, Costas Kadis, lo resume con claridad: "El Pacto por los Océanos es un esfuerzo por establecer un marco estratégico único de referencia para todas las políticas relacionadas con el océano, de modo que la Ley de los Océanos es el componente jurídico de ese Pacto".
La Comisión afirma que la Ley seguirá un enfoque ecosistémico y reunirá diversas normativas marítimas en un ejercicio de simplificación.
La gran duda para las organizaciones ecologistas es si el marco del Pacto, pensado para proteger la salud de los mares, impulsar la economía azul y mejorar la seguridad, se traducirá en una Ley con verdadera fuerza jurídica.
"Nos gustaría que se pareciera a la Ley del Clima, con un marco único de referencia, una regulación vinculante de alto nivel que integre todos los objetivos del 30x30 y de la estrategia de biodiversidad", explica Rémi Cossetti, responsable de política marina de la ONG Seas at Risk, a Euronews Green.
Vanya Vulperhorst, directora de campaña contra la pesca ilegal y a favor de la transparencia en la organización sin ánimo de lucro Oceana Europe, insiste en que la clave sigue siendo la aplicación de las normas. "La UE tiene leyes en vigor. Pueden proteger los recursos marinos, pueden garantizar que los pescadores prosperen, pero simplemente no se cumplen", afirma en declaraciones a Euronews Green.
La pesca europea está en crisis
Los debates en torno a la Política Pesquera Común europea no son nuevos, pero de nuevo la presión será elevada durante los Días Europeos de los Océanos, mientras la Comisión se prepara para presentar una estrategia denominada Visión 2040, llamada a marcar el rumbo hacia un sector pesquero y acuícola competitivo, resiliente y sostenible.
El sector sigue en crisis en Europa por muchas razones. Los límites de captura están en el punto de mira por fijarse en niveles considerados insostenibles, la negociación de cuotas tras el Brexit enturbia aún más la situación y nuevas normas de la UE como la obligación de desembarque, que prohíbe volver a arrojar al mar las capturas no deseadas de pescado, resultan difíciles de hacer cumplir. Si a todo ello se suma el referéndum islandés sobre la adhesión a la UE, el cóctel político es explosivo.
Aun así, hoy existe una idea bastante extendida de que la única salida pasa por restaurar los ecosistemas, porque sin una naturaleza sana no hay un sector pesquero saludable.
"En realidad se trata de redefinir el sector pesquero para que se adapte a los límites del océano", sostiene Cossetti. No todos comparten esa visión, en particular los grupos de presión de la pesca industrial, cuyo peso en Bruselas es mucho mayor que el de los pescadores pequeños y artesanales.
Y eso nos lleva a la siguiente cuestión, quién se dedica realmente hoy a faenar.
Cómo puede la industria pesquera atraer a los jóvenes
La industria pesquera europea afronta una crisis silenciosa pero grave de mano de obra. Dicho claramente, no hay suficientes jóvenes que elijan la pesca como profesión. El trabajo es físicamente muy exigente, entraña riesgos reales y los costes de entrada al negocio, como invertir en un barco, son elevados.
Un estudio reciente de WWF concluye que solo el 17 por ciento de los pescadores del Mediterráneo y del mar Negro tiene menos de 25 años y que casi la mitad supera los 40. Quedan muchas incógnitas sobre cómo hacer la profesión más atractiva y, al mismo tiempo, abordar la sobrecapacidad en zonas sobreexplotadas como el Mediterráneo.
Vulperhorst, de Oceana, defiende una reforma clave que, a su juicio, podría dar un impulso a la pequeña pesca: una nueva norma que otorgue acceso preferente a las zonas de pesca más productivas a los barcos de menos de 15 metros de eslora que no practiquen la pesca de arrastre. "Hay que dar acceso al recurso a quienes pescan de la manera más sostenible, tanto desde el punto de vista ambiental como social", sostiene.
El comisario Kadis expone así su visión: "Lograremos un relevo generacional si aportamos más estabilidad y previsibilidad al sector, si mejoramos las condiciones laborales mediante la modernización de la flota pesquera y si reforzamos los modelos de negocio de nuestros pescadores".
Muchos quieren que las embarcaciones de pequeña escala, gestionadas por familias y omnipresentes en los pintorescos puertos europeos, sigan formando parte de nuestro patrimonio cultural y puedan seguir regresando a puerto con capturas dignas. El reto está en encontrar la combinación adecuada de políticas e incentivos económicos que acompañe al sector en esta transición.
¿Logrará la UE el objetivo 30 por 30 de aquí a 2030?
En el marco de la Estrategia de Biodiversidad, la UE se ha comprometido a proteger legalmente el 30 por ciento de sus mares de aquí a 2030, con al menos un 10 por ciento bajo protección estricta. Sin embargo, casi nadie cree que vaya a cumplirse.
El propio comisario Kadis se muestra escéptico: "No soy tan optimista como para pensar que vayamos a alcanzar el objetivo 30 por 30", admite. Para Cossetti, la acción "es demasiado lenta y no es lo bastante estricta".
En 2023, alrededor del 13,7 por ciento de las aguas marinas de la UE estaba cubierto por áreas protegidas designadas, una cifra mejor que hace una década pero aún muy lejos del 30 por ciento, cuando solo quedan unos pocos años.
La otra gran crítica tiene que ver más con la calidad que con la cantidad. Muchas Áreas Marinas Protegidas (AMP) son denunciadas como simples "parques de papel", es decir, espacios que figuran en los mapas pero donde las normas son demasiado laxas o apenas se aplican. "A veces hay incluso más pesca de arrastre dentro de las áreas protegidas que fuera", afirma Vulperhorst.
La Comisión Europea no se ha comprometido a que la UE prohíba la pesca de arrastre de fondo en las AMP y defiende evaluaciones "caso por caso" y un enfoque "selectivo".
Activistas como Cossetti sostienen que la pesca de arrastre de fondo en las AMP podría cesar de inmediato. "Está demostrado que puede sustituirse sin perjudicar las capturas. Tenemos que generalizar las prácticas de bajo impacto", señala.
El comisario Kadis defiende el concepto de cogestión de las AMP. "Cuando las medidas de conservación cuentan con el apoyo, o al menos con el consenso, de las comunidades locales y de los actores del territorio, esas medidas son mucho más eficaces", explica a Euronews Green.
El principal argumento a favor de ampliar las AMP bien gestionadas es la rapidez con la que se recuperan los ecosistemas marinos, en pocos años una zona protegida puede empezar a florecer, en un plazo perfectamente visible dentro de los ciclos electorales.
Cómo mantener seguros nuestros mares
La seguridad marítima ha escalado rápidamente en la agenda política europea y ocupa un lugar destacado en el programa de los Días Europeos de los Océanos. Amenazas como el sabotaje de cables submarinos y gasoductos se consideran ya presentes, reales y urgentes.
La UE ha revisado su Estrategia de Seguridad Marítima para mejorar la coordinación y realizar ejercicios en tiempo real, y se baraja el despliegue de flotas de drones para vigilar actividades inusuales o ilegales. La Comisión también pretende identificar los buques de la llamada flota en la sombra rusa e incluirlos en las listas de sanciones.
Aun así, expertos como Olevs Nikers, presidente de la Baltic Security Foundation, siguen siendo críticos con la situación. "Estamos muy mal coordinados entre nosotros y no tenemos mandatos claros para actuar", explica a Euronews Green. Al describir el Báltico como una especie de "lago de la OTAN", asegura que los buques vinculados a Rusia y China "pueden hacer prácticamente lo que quieran, y los daños que pueden causar a las comunicaciones y a la energía son enormes".
European Ocean Days (fuente en inglés) se celebrarán del 2 al 6 de marzo de 2026 en Bruselas y en formato virtual, y ofrecerán una plataforma para que responsables políticos, científicos y otros actores debatan sobre sostenibilidad e innovación en los océanos.