La Segunda Conferencia Mundial de Estudios Clásicos, celebrada en Atenas, concluyó con la adopción de una declaración conjunta que establece un marco para aplicar las tradiciones filosóficas grecorromana y china a las actuales crisis geopolíticas y tecnológicas.
La cumbre de dos días celebrada en Atenas reunió a más de 200 académicos de 20 países para abordar los desafíos contemporáneos.
Uno de los principales resultados fue la adopción de la iniciativa titulada "Illuminating Humanity's Future with Classical Wisdom" (Iluminar el futuro de la humanidad con la sabiduría clásica), que promueve parámetros centrados en el ser humano para el desarrollo tecnológico y unas relaciones internacionales éticas.
Al abordar las rivalidades globales, la investigadora He Fangying citó la Guerra del Peloponeso como precedente histórico del deterioro estructural provocado por la confrontación ideológica.
La conferencia, organizada conjuntamente por ministerios de China y Grecia junto con la Academia de Atenas, también puso en marcha un Programa Global de Investigadores Visitantes para impulsar la investigación intercultural a largo plazo sobre modelos sostenibles de gobernanza.