En un artículo para 'Bloomberg', el presidente de Turquía propone turnos en el Consejo de Seguridad de la ONU, una mayor coproducción en defensa y ve alcanzable con EE.UU. un comercio de 864,5 millones de euros.
El presidente turco Recep Tayyip Erdogan considera que la reforma del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (ONU) debe empezar por la eliminación del derecho de veto, y propone un modelo sin miembros permanentes en el que los integrantes sean elegidos por la Asamblea General por periodos determinados.
Erdogan, que se encuentra en Nueva York con motivo del 81º periodo de sesiones de la Asamblea General de la ONU, analiza en un artículo para 'Bloomberg' la arquitectura de las instituciones internacionales. En su encuentro con representantes del mundo empresarial estadounidense este afirma que Turquía y Estados Unidos quieren reforzar la cooperación en defensa, energía y comercio.
En 'La ONU debe suprimir el derecho de veto del Consejo de Seguridad', Erdogan sostiene que el Consejo sigue reflejando los equilibrios de poder surgidos tras la Segunda Guerra Mundial. Este defiende que problemas globales como las pandemias, las crisis energéticas, las rupturas en las cadenas de suministro o los conflictos no pueden quedar a merced de la voluntad de unos pocos, y subraya que hace falta una estructura de representación más eficaz, justa y sometida a rendición de cuentas.
El presidente advierte de que añadir nuevos miembros permanentes al Consejo no solucionaría el problema de concentrar la capacidad de decisión en un número reducido de países, y añade: "La eliminación del privilegio de veto debe ser tanto el punto de partida como el objetivo estratégico fundamental de cualquier reforma significativa. La reforma no puede consistir en extender ese mismo privilegio a otros Estados".
Erdogan reclama la elaboración de una hoja de ruta concreta para la reforma: este proponen construir en el seno de la Asamblea General una amplia coalición en torno al principio de que ningún Estado pueda bloquear de forma permanente la voluntad de la mayoría de la comunidad internacional.
El presidente turco ya había recurrido a ese eslogan en su intervención ante la 74º Asamblea General en 2019, cuando, al aludir a los cinco miembros permanentes del Consejo de Seguridad, afirmó: "El mundo es más grande que cinco. Ha llegado hace tiempo el momento de cambiar nuestra mentalidad, nuestras instituciones y nuestras normas". Actualmente, el derecho de veto en el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (CSNU) está en manos de Estados Unidos, Rusia, China, Reino Unido y Francia.
Elecciones rotatorias en lugar de miembros permanentes
En el modelo que plantea Erdogan, los miembros del Consejo de Seguridad serían elegidos de forma rotatoria por la Asamblea General para mandatos limitados. Los países que deseen prolongar su presencia tendrían que volver a presentarse a las elecciones y obtener el apoyo de la mayoría de los Estados miembros. Según el presidente, este esquema aumentaría la capacidad de representación del Consejo y reforzaría su responsabilidad ante la Asamblea General.
Erdogan sostiene que el actual sistema internacional es incapaz de prevenir nuevas guerras, reducir las desigualdades y responder a los cambios en los equilibrios de poder, y lamenta que las instituciones no hayan logrado adaptarse a la transformación que abarca desde la economía y la seguridad hasta la tecnología y la diplomacia.
El dirigente turco apunta que el peso económico de Asia se ha incrementado, que África aspira a una representación acorde con su potencial y que los países en desarrollo expresan con más fuerza sus prioridades, y afirma que los problemas globales no pueden resolverse con métodos impuestos desde fuera.
Erdogan reclama además que se garantice el derecho al desarrollo y el acceso a la financiación de los países en desarrollo. "En el mundo de hoy es evidente que la paz duradera no puede construirse con la proliferación de bloques aislados que no dialogan entre sí. Para lograr 'un mundo más justo' debemos reunir en un terreno común la experiencia, la capacidad y la voluntad de las distintas regiones".
Mensaje de producción conjunta en defensa con Estados Unidos
Erdogan también abordó las relaciones bilaterales en el acto "100 años de amistad: Turquía-Estados Unidos", celebrado en un restaurante de Nueva York. "Queremos dejar atrás obstáculos que nunca deberían existir entre dos aliados y dar un nuevo impulso a nuestros vínculos", afirma el presidente, que defendió ampliar la cooperación en la industria de defensa tanto en el plano bilateral como en el marco de la OTAN.
Erdogan recordó que hace 20 años las exportaciones anuales de defensa de Turquía se situaban en 248 millones de dólares (215,5 millones de euros), mientras que hoy superan los 10.000 millones de dólares (8.704 millones de euros), y señaló que la cuota del país en las exportaciones mundiales de material de defensa ha aumentado más de un 120% respecto a hace cinco años.
El presidente aseguró que las empresas turcas ya disponen del equipamiento y la capacidad necesarios para invertir en Estados Unidos, y añadió: "Profundizar nuestra cooperación con Estados Unidos de forma multidimensional, incluida la producción conjunta, será en beneficio mutuo". Erdogan indicó que Turquía está preparada para avanzar en la cooperación con Estados Unidos no solo en energía nuclear y gas natural licuado (GNL), sino también en aviación civil y alta tecnología.
Objetivo multimillonario en comercio bilateral
Erdogan subrayó que las relaciones estratégicas con Estados Unidos no pueden separarse de los vínculos económicos y comerciales, y que el comercio es uno de los elementos principales que respaldan la relación política.
Erdogan señaló que en los últimos diez años el volumen de comercio bilateral se ha duplicado y que en 2025 superó los 38.000 millones de dólares (33.075 millones de euros). Añadió que en los primeros ocho meses de este año ha alcanzado los 28.000 millones (24.371 millones de euros) y que esperan cerrar el año en torno a los 40.000 millones de dólares (34.816 millones de euros). "Considero extremadamente realista y alcanzable el objetivo de 100.000 millones de dólares (87.040 millones de euros) de comercio que fijamos junto al presidente Trump. Pero tenemos que redoblar un poco más nuestros esfuerzos", declaró Erdogan.
Erdogan afirmó que el diálogo que mantiene con el presidente estadounidense Donald Trump ha contribuido a la relación bilateral, y aseguró que la reunión celebrada el año pasado en Washington y la posterior visita de Trump a Ankara en julio han reforzado los lazos de alianza.
El mandatario subrayó que las crisis regionales y globales hacen imprescindible un diálogo estrecho entre Turquía y Estados Unidos, y sostuvo que la coordinación entre ambos países ha permitido obtener resultados positivos en diversos asuntos de Oriente Medio, África y Asia.
Llamamiento a los inversores estadounidenses para que apuesten por Turquía
Erdogan animó a las empresas estadounidenses a invertir en Turquía y recordó que, cuando llegó al poder, el producto interior bruto era de 236.000 millones de dólares (205.414 millones de euros) y hoy asciende a 1,8 billones de dólares (1,57 billones de euros). Añadió que esperan que la renta per cápita supere los 20.000 dólares (17.408 euros) a finales de 2026.
El presidente destacó que en los últimos 24 años la inversión extranjera directa llegada a Turquía se ha acercado a los 300.000 millones de dólares (261.120 millones de euros), y explicó que con el programa de inversiones presentado en abril han puesto en marcha nuevos incentivos.
"Para quienes invierten en nuestro país hemos reducido el Impuesto de Sociedades del 25% al 12,5%. En las zonas industriales designadas en el Centro Financiero de Estambul hemos eximido del Impuesto de Sociedades los ingresos procedentes del comercio de tránsito. Por primera vez hemos extendido esta ventaja al conjunto de Turquía", señaló.
Al mismo tiempo, Erdogan invitó a las compañías a gestionar sus operaciones desde Turquía y pidió a las organizaciones empresariales que animen a los inversores estadounidenses. Se dirigió al presidente del Consejo Empresarial Estados Unidos Turquía, Hamdi Ulukaya, con estas palabras: "Hamdi, te estamos esperando".
Erdogan señaló que estos incentivos también contribuyen a las relaciones políticas, aunque advirtió de que siguen existiendo obstáculos que superar y pasos que dar entre ambos países. El presidente se refirió asimismo a las labores llevadas a cabo tras los terremotos de 2023 y afirmó que en tres años se han retirado los escombros y se han terminado más de 455.000 viviendas, que ya se han entregado a los damnificados. A su juicio, este proceso demuestra la capacidad de resistencia de la economía turca frente a grandes conmociones.