El ministro de Exteriores ucraniano acusa a Péter Magyar de repetir el "obstruccionismo y aislacionismo" de Orbán después de que el primer ministro húngaro arremetiera contra Kiev por incluir a Hungría en su nuevo foro de los ocho Cárpatos sin su consentimiento explícito.
Vuelven estallar las tensiones entre Hungría y Ucrania después de que Budapest acusara a Kiev de haberla incluido en el nuevo foro de desarrollo regional impulsado por Volodímir Zelenski sin su consentimiento.
El primer ministro húngaro Péter Magyar se enfrentó durante la noche en X al ministro de Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha, insistiendo en que Hungría nunca había aceptado unirse a la Carpathian Eight (C8). Zelenski puso en marcha la C8 el pasado viernes para impulsar la inversión regional, e incluyó a Hungría entre sus miembros. Pero Budapest negó el lunes cualquier implicación, afirmando que había rechazado la invitación a participar.
En una publicación en redes sociales, Sybiha acusó a Magyar de seguir los pasos de Viktor Orbán en la política hacia Ucrania. Orbán, que dirigió Hungría durante 16 años hasta principios de este año, libró una dura campaña contra Ucrania, presentando a Kiev como una amenaza para Europa.
"Lo que estamos oyendo últimamente desde Budapest nos deja desconcertados. Parece que, aunque Viktor Orbán se ha ido, sus políticas de obstruccionismo e aislacionismo siguen muy vivas", escribió Sybiha en X, añadiendo que las declaraciones de Magyar eran innecesariamente confrontativas. "Pese a estas declaraciones, seguimos reiterando la disposición y apertura de Ucrania a desarrollar una cooperación bilateral mutuamente beneficiosa, pragmática y respetuosa con Hungría".
Magyar respondió poco después, recalcando que Hungría se había incorporado a la lista de la C8 sin su consentimiento. "Afirmar que un país soberano forma parte de una cooperación internacional sin consulta previa ni consentimiento del país afectado es completamente inaceptable". Este comparó la situación con un equipo de fútbol local que ficha a un jugador desconocido del barrio sin preguntarle. "No nos conocemos, pero ya estás dentro y tienes que traer el balón".
La disputa por el petróleo agrava las tensiones
El embajador de Hungría en Ucrania asistió el pasado viernes a la reunión de la C8, pero no firmó el documento final de la cumbre, según informó el medio húngaro Telex. La Carpathian Eight se creó para reforzar la cooperación en seguridad, energía y comercio, además de atraer 9.400 millones de euros en inversiones.
El sábado, la compañía estatal ucraniana de energía Naftogaz anunció un acuerdo con su homóloga húngara MOL para construir instalaciones de almacenamiento de petróleo en territorio húngaro, destinadas a proteger el suministro ante posibles ataques rusos.
El acuerdo fue criticado por el partido Fidesz de Orbán como una amenaza para la seguridad y también desencadenó una dura respuesta de Magyar. "Bajo mi Gobierno no se construirá ningún almacenamiento de este tipo en la frontera húngaro-ucraniana, ni en ningún otro lugar", declaró el primer ministro el lunes.
También advirtió a MOL de que debe consultar al Gobierno antes de cerrar cualquier acuerdo de este tipo, recordando que el Estado húngaro posee un 25% de la compañía. "La práctica de MOL es completamente inaceptable; a partir de ahora espero que la empresa trate al Estado húngaro como propietario del 25%. Veremos cuáles serán las consecuencias de ello".
Del acercamiento al nuevo bloqueo
Las relaciones entre Kiev y Budapest fueron abiertamente hostiles bajo Orbán, que presentó al gobierno de Zelenski como una amenaza para Hungría. Se opuso a la apertura de las conversaciones de adhesión a la UE con Ucrania y vetó en repetidas ocasiones los paquetes de ayuda financiera y militar del bloque para apoyar la defensa ucraniana.
Durante la campaña electoral húngara, Zelenski llegó a amenazar con facilitar la dirección de Orbán a los soldados ucranianos. Tras la victoria electoral de Magyar en abril, el nuevo Gobierno húngaro abogó por una cooperación más pragmática con Kiev. Hungría levantó su veto a las conversaciones de adhesión y aprobó la apertura de dos grupos de negociación, a cambio de garantías sobre los derechos lingüísticos y educativos de la minoría húngara en el oeste de Ucrania.
Sin embargo, durante el verano Budapest volvió a imponer su veto, alegó la falta de avances en los derechos de las minorías. Tanto Magyar como Zelenski han expresado en el pasado su interés en celebrar una reunión bilateral, pero aún no se ha fijado ninguna fecha.