La iglesia de Panagia Balinou resurge de sus cenizas y alberga un programa único para recrear la acústica de Santa Sofía, en colaboración con la Universidad de Stanford en California.
Los griegos de la diáspora y los visitantes llegados desde Grecia pueden escuchar ahora himnos bizantinos en una iglesia ortodoxa de Estambul hasta hace poco en ruinas, gracias a la colaboración entre la comunidad rum de Balinu y un grupo de profesores de la prestigiosa Universidad de Stanford en Estados Unidos.
En esta iglesia, que en los últimos años ha sido restaurada desde los cimientos gracias al apoyo económico del benefactor de la diáspora Vyron Nikolaidis, se desarrolla ya un programa específico para la grabación de un total de 120 salmos.
Destacados cantores de música bizantina graban salmos seleccionados en el estudio Sierra de Atenas, siempre en coordinación con el equipo de la universidad estadounidense. Bajo la dirección del maestro de coro Gregorios Daravanoglou, treinta reputados cantores litúrgicos, en su mayoría con raíces en la antigua Constantinopla, interpretan himnos eclesiásticos con una fidelidad excepcional a la himnología bizantina.
Los archivos de audio grabados en Atenas se envían a California, Estados Unidos, donde tiene su sede la Universidad Stanford. Allí el equipo científico de Jonathan Abel se encarga de procesarlos, añadiendo la reverberación propia de la acústica de Santa Sofía, y el resultado final se remite a Estambul para su reproducción en la iglesia, donde, siempre en colaboración con Stanford, se han instalado 30 altavoces especiales para lograr la mejor propagación posible del sonido.
¿Cómo se ha recreado el sonido de Santa Sofía?
El equipo científico de Jonathan Abel de la Universidad Stanford, en el Center for Computer Research in Music and Acoustics (CCRMA), ha simulado con gran precisión la acústica de Santa Sofía, utilizando las herramientas de audio más avanzadas y un conocimiento profundo de la arquitectura acústica del templo.
En el centro del proyecto se encuentra el programa de investigación Icons of Sound, que, bajo la codirección de Abel y de Bissera Pentcheva, también profesora de la Universidad Stanford, se centra en el estudio y la restauración digital de la acústica de espacios históricos de culto.
El punto de partida para desvelar la singular acústica de Santa Sofía fue algo tan sencillo como hacer estallar un globo en el interior del templo. Gracias a mediciones acústicas especializadas y a la investigación del equipo del profesor Abel, la huella sonora de la emblemática basílica se ha trasladado con gran precisión a la iglesia de la Panagia Balinu, dedicada a la Dormición de la Madre de Dios.
Esta revivificación de la acústica del emblemático templo se lleva a cabo mediante el uso de sistemas avanzados de reproducción espacial del sonido desarrollados en Stanford, entre ellos Caviar (Controlled Acoustic Virtual Interactive Rendering), una tecnología pionera que permite recrear fielmente la experiencia acústica de Santa Sofía.
La instalación de Caviar en la iglesia de la Panagia Balinu constituye la primera aplicación de esta tecnología en un templo fuera del entorno de investigación universitario. El proyecto es un ejemplo elocuente de cómo la ciencia y la tecnología contemporáneas pueden contribuir de forma decisiva a la preservación y la puesta en valor del patrimonio cultural inmaterial.
Antes de todo ello se realizaron mediciones y análisis acústicos específicos, para que Konstantin Basika y Hasan Estakrian, investigadores del Stanford Center for Computer Research in Music and Acoustics (CCRMA), pudieran trasladar con precisión la huella sonora de Santa Sofía a la iglesia de la Dormición de la Madre de Dios de Balinu.
Así, gracias a la tecnología Caviar de Stanford, la acústica de Santa Sofía se reproduce con una fidelidad extraordinaria en un nuevo espacio, lo que permite al visitante escuchar el sonido tal y como resonaba en el templo histórico. Hoy esta experiencia acústica única cobra vida en la Panagia Balinu, donde los himnos y salmos bizantinos vuelven a escucharse como resonaban hace 15 siglos, ofreciendo al visitante una vivencia inmersiva de sonido y fe.
La restauración de la iglesia de la Panagia Balinu
La iglesia de la Dormición de la Madre de Dios de Balinu es un templo bizantino histórico situado a pocos pasos del Patriarcado Ecuménico, en el barrio del Fanar.
"Es una iglesia rum, un templo histórico de la comunidad greco ortodoxa de la Ciudad, que se encuentra en el triángulo histórico de los últimos siglos de Bizancio. Sus cimientos son de la época bizantina, pero el edificio que puede visitarse hoy pertenece al periodo otomano, de 1730, y tanto la comunidad como la iglesia están vinculadas a la gran familia de los Katakuzinos", explica a 'Euronews' María Dimou, docente que enseñó durante años en colegios griegos de la Ciudad, que reside ya de forma permanente en la comunidad de Balinu y ha asumido la responsabilidad del programa de PeopleCert sobre la revitalización del templo y de la acústica de Santa Sofía.
Symeon Soltaridis, presidente de la comunidad rum de Balinu, relata por su parte las gestiones necesarias para que la iglesia volviera primero a funcionar y, finalmente, pudiera acoger el innovador proyecto acústico de Santa Sofía.
"Cuando llegamos aquí por primera vez encontramos un auténtico cascarón. En el exterior todos los edificios estaban destruidos y, por supuesto, la iglesia estaba en muy mal estado. Empezamos con la ayuda de muchos donantes y sobre todo del gran benefactor de la iglesia, Vyron Nikolaidis, para que el templo pudiera ser restaurado. La campana sonó una Pascua después de 30 años, celebramos un bautizo 72 años después y, en general, arreglamos la iglesia para que pudiera ser visitada por mucha gente, cuando nadie la conocía. Ahora la visitan alrededor de 2.500 personas al año".
"Desde hace dos años se han puesto en marcha los trabajos para instalar el nuevo proyecto de PeopleCert impulsado por el señor Nikolaidis, con el apoyo de la Comisión de la Comunidad, cuyo objetivo es recrear la acústica de Santa Sofía en colaboración con la Universidad de Stanford y el Laboratorio de Sonido, Imagen y Nuevas Tecnologías. Aquí cualquier persona puede escuchar ya los salmos y troparios de la Iglesia Ortodoxa como si estuviera y oyera una liturgia dentro de Santa Sofía", cuenta María Dimou.
"Con este proyecto ponemos de relieve el valor universal de nuestro legado espiritual, dejando al mismo tiempo un testimonio para las generaciones futuras. Porque la cultura pertenece a toda la humanidad y no vive solo en monumentos y objetos, sino también en experiencias que la mantienen viva", comenta por su parte Vyron Nikolaidis, fundador y presidente del grupo PeopleCert, principal financiador de toda esta iniciativa.
Así, en Balat, entre el santuario de las Blanquerna por un lado y la Gran Escuela de la Nación junto al Patriarcado Ecuménico por otro, se ha obrado en los últimos años un pequeño milagro: la resurrección de la histórica iglesia de la Panagia Balinu, que renace de sus cenizas.
Cada vez más griegos de la ciudad, así como visitantes llegados desde Grecia, acuden para participar en la liturgia y en el programa que recrea la acústica de Santa Sofía. Por eso los habitantes del barrio aseguran que "la visita a esta iglesia bizantina no es una simple parada, sino una peregrinación a la historia, a la cultura y a la profunda necesidad humana de sentir algo raro y verdadero, un encuentro vivo con el pasado, un instante en el que el sonido se convierte en emoción, vínculo y portador vivo de memoria".