La mayoría de los hombres acogería con gusto métodos anticonceptivos diseñados para ellos, como pastillas puntuales antes del sexo, un gel hormonal diario o un anillo térmico de silicona, pero la falta de financiación mantiene estos productos todavía a años de llegar a las farmacias.
La mayoría de los hombres en Europa utilizaría métodos anticonceptivos diseñados específicamente para ellos si estuvieran disponibles, según una nueva encuesta realizada en Alemania, Francia, Italia, Polonia, Suecia, Turquía y el Reino Unido.
De los 14.000 hombres entrevistados, más de la mitad en todos los países afirmó que empezaría a usar un nuevo anticonceptivo masculino en un plazo de 12 meses desde su aprobación, y solo el nueve por ciento aseguró que nunca lo utilizaría. Este porcentaje oscila entre el 55% en Suecia y Dinamarca y el 69% en el Reino Unido.
En la actualidad, los únicos métodos anticonceptivos disponibles para los hombres son el preservativo y la vasectomía. La mayoría de las opciones que hay en el mercado está pensada para las mujeres, desde los dispositivos intrauterinos hormonales hasta las píldoras anticonceptivas orales.
Sin embargo, hay ocho nuevos productos en desarrollo en distintas fases de ensayos clínicos, como una píldora de toma puntual antes de las relaciones sexuales, una píldora diaria, un gel hormonal de aplicación diaria, un hidrogel vasoclusivo de acción prolongada y un anillo térmico de silicona.
Aunque un tercio de los hombres dispuestos a utilizar anticonceptivos masculinos lo haría en los tres primeros meses tras su llegada al mercado, tendrán que armarse de paciencia. Según los investigadores, la principal barrera que impide que estos productos lleguen al mercado es la financiación.
"El campo de la anticoncepción ha sido financiado casi exclusivamente por el sector filantrópico y público desde hace 30 años, así que no hay una vía en la que la industria farmacéutica haya estado implicada", explicó Heather Vahdat, directora ejecutiva de Male Contraception Initiative, una organización sin ánimo de lucro que trabaja en anticoncepción masculina no hormonal y reversible.
Los hombres que querían utilizar estos productos cuanto antes mencionaron como motivos un mayor grado de autonomía, protección frente a embarazos no deseados, su insatisfacción con el uso del preservativo y el deseo de liberar a las mujeres de la carga de la protección, señaló Steve Kretschmer, director ejecutivo de DesireLine, responsable de la encuesta, durante la presentación de los resultados el martes.
Otro obstáculo para desplegar todo el potencial de la anticoncepción masculina es la percepción y aceptación por parte del conjunto de la población, incluidas las mujeres.
"Creo que uno de los problemas clave ha sido la creencia de que los hombres quizá no tengan interés y de que las mujeres probablemente no confíen en ellos", añadió Kretschmer.
Qué método prefieren los hombres
La píldora no hormonal que se toma 30 minutos antes de mantener relaciones sexuales es el producto claramente preferido por los hombres en todos los países, por delante de la píldora diaria.
El hidrogel vasoclusivo, un gel no hormonal y no permanente que bloquea el transporte de espermatozoides, alcanzó un 12% de aceptación en Alemania y Francia, mientras que el anillo de silicona, que calienta los testículos para reducir la producción de esperma, fue más aceptado en Turquía.
Entre todos los encuestados, el diez por ciento de los hombres del Reino Unido afirmó que no utilizaría ninguno de los productos, el porcentaje más bajo, mientras que Italia y Francia registraron las cifras más altas, con un 17%.
La encuesta señala que, aunque el interés era amplio entre todos los hombres, quienes tenían una vida sexual más activa o acudían al médico con mayor frecuencia mostraban un mayor grado de interés.
En estos momentos, el preservativo es el método anticonceptivo más habitual entre los hombres, pero solo la mitad de quienes lo utilizan lo emplean siempre, según el estudio.
Si los hombres que actualmente no utilizan ningún método pasaran a usar anticonceptivos tal y como reflejan sus respuestas en la encuesta, la cobertura global aumentaría en Europa, con incrementos que irían desde un 31% en Francia hasta un 73% en el Reino Unido.
La encuesta se presentó el mismo día en que la Organización Mundial de la Salud (OMS) explicó que su principal objetivo es ampliar las opciones de anticoncepción masculina y reducir la carga desproporcionada que soportan las mujeres en su nueva guía de perfiles de productos objetivo (TPPs, por sus siglas en inglés) para anticonceptivos masculinos.
En la guía, la OMS identifica tres grandes líneas de desarrollo, métodos que inhiben la producción de espermatozoides, métodos que interfieren en su movilidad y métodos que bloquean su paso a través de los conductos deferentes.