El Ministerio del Interior informó a comienzos de septiembre de que las travesías de agosto cayeron a su mínimo desde 2018 y las llegadas de inmigrantes descendieron hasta datos de 2020.
La Policía británica ha informado de que había detenido a seis manifestantes después de que una protesta contra la inmigración en el sur de Inglaterra "se volviera hostil hacia los agentes". Estos protestaban contra una patera de inmigrantes que llevaba 36 horas cruzando el Canal de la Mancha desde Francia.
Ante el endurecimiento de los controles por parte de las autoridades francesas y británicas, los inmigrantes han ido adoptando nuevas estrategias en los últimos meses, entre ellas utilizar lanchas neumáticas de mayor tamaño y abrir nuevas rutas.
Esto ha reavivado la indignación entre los ultraderechistas ingleses, donde varios activistas se han congregado en localidades costeras del sur con planes para impedir la llegada de solicitantes de asilo. Según medios británicos, alrededor de 200 manifestantes, algunos vestidos de negro y con el rostro cubierto, se concentraron en Gosport, en el sur del país, para protestar por la llegada prevista de la patera.
La lancha neumática, con 51 inmigrantes a bordo, terminó desembarcando en Dover, en el sureste. Las autoridades francesas señalaron que los migrantes a bordo de la embarcación "poco adecuada" habían rechazado la ayuda porque estaban "decididos a asumir todos los riesgos para llegar a Reino Unido".
A comienzos de este mes, cientos de manifestantes se congregaron en Portsmouth, en el condado sureño de Hampshire, para intentar bloquear a los solicitantes de asilo que habían llegado en una pequeña embarcación.
Las autoridades temen que Hampshire, donde la llegada de pequeñas embarcaciones ha sido hasta ahora infrecuente, se esté convirtiendo en un nuevo punto de llegada para los cruces. Las embarcaciones suelen llegar más al este, a Kent, donde la distancia a través del Canal de la Mancha entre las costas francesa y británica es menor.
Las autoridades francesas afirman además que se enfrentan a una presión "mayor" a medida que los inmigrantes intentan zarpar desde puntos más occidentales, donde la patrulla fronteriza es más escasa. Reino Unido lleva tiempo buscando cómo frenar estas peligrosas travesías, que han alimentado el apoyo al partido ultraderechista Reform UK.
El Ministerio del Interior británico informó a comienzos de septiembre de que el número de cruces en agosto había caído a su nivel más bajo desde que comenzaron los registros en 2018, y que las llegadas de inmigrantes también se situaban en su cifra más reducida desde 2020. Sin embargo, en los últimos meses las autoridades han informado de un aumento en el número de personas que viajan en cada embarcación.
Según datos del Ministerio del Interior a fecha del domingo, 17.480 inmigrantes han cruzado el Canal de la Mancha en pequeñas embarcaciones desde comienzos de año. Esta cifra representa una pequeña fracción del total de personas que intentan trasladarse cada año a Reino Unido. La gran mayoría llega por vías legales, según los datos del Gobierno.