En su discurso ante la Asamblea General de la ONU, el presidente de Irán acusó a Estados Unidos e Israel de ataques ilegales contra civiles mientras la delegación estadounidense abandonaba la sala. Pezeshkian cerró con un mensaje a Trump: "Sí, nos golpearon, pero no nos arrodillamos".
El presidente de Irán, Masoud Pezeshkian, afirmó el miércoles ante la Asamblea General de la ONU que Irán ha sido víctima del terrorismo y no su autor, en un discurso con el que respondió a la amenaza lanzada un día antes por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de "aniquilar" a la República Islámica.
La intervención de Pezeshkian supuso un hecho inusual, el de un dirigente extranjero que se dirige al máximo órgano mundial mientras su país está en guerra con el Estado anfitrión.
Comenzó mostrando fotografías de niños muertos en un ataque con misiles contra la escuela Shajarat al Tayyiba, en Minab, el primer día de la guerra, en el que murieron 156 personas, y del difunto ayatolá Alí Jamenei, que perdió la vida en ese mismo primer ataque de la contienda. También recordó un bombardeo estadounidense contra un pabellón deportivo ese mismo día.
"El presidente estadounidense nos ha descrito como terroristas. Nosotros hemos sido víctimas del terrorismo. Solo aspiramos a vivir de forma independiente. ¿Somos nosotros la fuente de la inestabilidad? Quienes cometen actos de terrorismo y crímenes, ¿son ellos los defensores de la paz y la estabilidad?", inquirió Pezeshkian.
Acusó a Estados Unidos e Israel de ataques ilegales contra civiles e infraestructuras iraníes, y sostuvo que Irán busca capacidades militares únicamente para su propia defensa y que no tiene intención de atacar a otros Estados. La delegación estadounidense abandonó la sala mientras intervenía.
"No nos arrodillamos"
Pezeshkian sostuvo que Irán no aceptará que "el conocimiento nuclear sea patrimonio exclusivo de unos pocos países" y describió la disputa sobre su programa atómico como un conflicto sin salida militar. Se dirigió directamente a Israel y afirmó: "La bomba atómica está en Israel, pero los inspectores están en Irán" y "Israel mata, pero a Irán se le sanciona".
Sobre el estrecho de Ormuz, aseguró que Irán no permitirá que se le arrebate su derecho a la navegación "ni siquiera en nuestras propias aguas". En relación con el conjunto de Oriente Medio, declaró: "Nadie en esta región disfrutará de seguridad en solitario. O construimos la seguridad juntos o soportamos la inseguridad juntos".
Concluyó con un mensaje directo a Trump. "El señor Trump y quienes intentan intimidarnos deben entender que estamos preparados para el diálogo, la diplomacia y la negociación, pero sin aceptar el lenguaje de la fuerza. Sí, nos golpearon, pero no nos arrodillamos", afirmó.
Sostuvo que Irán no ha atacado a poblaciones civiles, una afirmación desmentida por las muertes documentadas de marineros y civiles en ataques iraníes en toda la región desde el inicio de la guerra.
Duras críticas de EE. UU. e Israel al discurso iraní
Responsables estadounidenses e israelíes criticaron con dureza el discurso y señalaron que resulta hipócrita que la República Islámica se presente ante el mundo como una víctima.
"No sé con qué autoridad moral Irán pretende dar lecciones a nadie sobre derechos humanos o sobre el sistema internacional cuando lo vulnera de manera habitual", declaró a la prensa el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, tras el discurso de Pezeshkian.
El martes, Trump había planteado a esa misma Asamblea General: "¿Se logrará un acuerdo con Irán o aniquilo la República Islámica y lo hago rápidamente?" Tras su intervención, dijo a los periodistas que una reunión entre sus enviados y representantes iraníes había sido "una reunión muy buena", y añadió que la delegación iraní "no era de máximo nivel, pero es algo".
El portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Esmail Baghaei, restó importancia a esas conversaciones y aseguró que no había habido "nada nuevo" en el intercambio. Rubio coincidió el miércoles, al señalar que "fue la continuación de conversaciones que ya se habían producido en el pasado".
"Si hay oportunidad de intercambiar ideas y mensajes, lo haremos, y eso es en gran medida lo que fue la jornada de ayer, algo positivo en ese sentido", afirmó. "Pero, en última instancia, no quiero presentar esto como un gran avance".