En agosto, las familias de militares y los legisladores alertaron sobre intentos de suicidio y otros graves problemas de salud mental, escasez de alimentos y malas condiciones de higiene.
La Administración Trump ha reconocido ocho intentos de suicidio por parte de militares estadounidenses durante el despliegue prolongado de un portaaviones en Oriente Medio, según reveló este miércoles un legislador de Estados Unidos.
La información trascendió a través de una carta, a la que tuvo acceso la agencia de noticias AFP, enviada por el secretario interino de la Marina, Hung Cao, en respuesta a las preguntas de la senadora demócrata Kirsten Gillibrand sobre las condiciones a bordo del USS Abraham Lincoln.
Las noticias sobre el deterioro de las condiciones de vida y la mala salud mental a bordo del portaaviones —desplegado en alta mar desde el pasado mes de noviembre— acapararon titulares en Estados Unidos y suscitaron críticas hacia la guerra del presidente Donald Trump contra Irán.
"Desde el inicio del despliegue del Lincoln, se han registrado un total de ocho intentos de suicidio en el grupo de combate", señalaba la carta del secretario de la Marina, la máxima autoridad civil de dicha rama de las Fuerzas Armadas. "No se han producido suicidios a bordo durante este despliegue", añadía la misiva.
La carta ofrecía detalles adicionales sobre los intentos de suicidio, señalando que un marinero asignado a un ala aérea "cayó por la borda del buque a principios de agosto"; fue rescatado rápidamente por un helicóptero de búsqueda y salvamento y posteriormente evacuado del barco para recibir atención de seguimiento.
Otro marinero "intentó arrojarse por la borda en marzo, pero fue interceptado por sus compañeros" y enviado de regreso a su puerto base.
El Lincoln zarpó de California en noviembre de 2025 para cumplir una misión en el mar de China Meridional, pero fue desviado hacia Oriente Medio antes de los ataques conjuntos de Estados Unidos e Israel contra Irán, iniciados a finales de febrero de 2026.
Finalmente, el buque hizo escala en Tailandia a principios de septiembre, tras haber permanecido 286 días en alta mar.
En agosto, familiares de militares y legisladores expresaron su preocupación ante los informes sobre intentos de suicidio y otros problemas graves de salud mental, así como por la escasez de alimentos y las deficientes condiciones de higiene.
En aquel momento, Trump desestimó tales denuncias. Por su parte, el secretario de Defensa de EE.UU., Pete Hegseth, insistió en que la situación a bordo del portaaviones había sido "tergiversada".