Ian O. Lesser, investigador principal del German Marshall Fund of the United States, considera que la cumbre entre el presidente de Estados Unidos Donald Trump y el presidente chino Xi Jinping tuvo sobre todo un fuerte componente de "simbolismo" y buscó fórmulas para "gestionar la rivalidad" entre ambos líderes.
La visita, la primera de un dirigente chino a Estados Unidos en más de una década, deja "muchas cuestiones sin resolver" en ámbitos como el comercio y la tecnología, según Lesser. Aun así, valora la prórroga de esta "especie de tregua comercial" entre ambos países como "cierto éxito", aunque reconoce que todavía queda "mucho trabajo por hacer".