La AEMET prevé la llegada de un frente atlántico este domingo y, entre el lunes y el martes, una posible ciclogénesis explosiva que traería lluvias, viento y un descenso generalizado de las temperaturas hasta el jueves.
El verano más caluroso desde que hay registros no se despide del todo, pero esta semana empieza a aflojar. Ha sido el verano más caluroso en España desde que existen registros, con una temperatura media de 24,5ºC en la España peninsular y 61 días bajo condiciones de ola de calor, y el otoño ha arrancado con temperaturas diez grados por encima de la media y máximas que en algunos puntos han rozado los 40 grados durante varios días seguidos.
Ahora, según la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), ese patrón está a punto de romperse: a partir de este domingo, y especialmente entre el lunes 28 y el martes 29, una profunda borrasca atlántica podría experimentar un proceso de ciclogénesis explosiva al noroeste de la Península, con la consiguiente llegada de lluvia, viento y una bajada de las temperaturas.
Este domingo ya se notará un descenso térmico, especialmente perceptible en el noroeste. El grueso del cambio llega después: entre el lunes y el miércoles las máximas caerán de forma generalizada en la península, con muchas zonas dejando atrás los 30ºC para situarse en valores más propios de finales de septiembre, y el descenso será especialmente perceptible a partir del martes, cuando las máximas podrían quedar por debajo de los 30ºC en buena parte del país.
Según algunos modelos, el batacazo térmico puede ser notable: las temperaturas podrían pasar de los 40ºC en el sur a mínimas por debajo de los 10ºC en la meseta norte, con heladas en el Pirineo. En el noroeste el descenso será más acusado por la combinación de nubosidad, lluvia y viento, mientras que en el interior y el sur el termómetro también se moderará respecto a los picos de las últimas semanas.
Una posible ciclogénesis explosiva entre lunes y martes
Una ciclogénesis explosiva se produce cuando una borrasca profundiza de forma excepcionalmente rápida, con un descenso de la presión de unos 24 hPa en 24 horas como criterio clásico para identificarla en España. Es justo lo que vigila la AEMET para el arranque de esta semana.
Eso sí, la trayectoria de la borrasca la llevaría hacia el norte, cerca de las islas británicas, sin llegar a impactar de lleno en España, aunque sí enviaría frentes, días de viento del sur, sobre todo a partir del martes, y fuerte oleaje en Galicia y otros puntos del Cantábrico.
Dónde lloverá más
El reparto de las lluvias irá cambiando día a día. El portavoz de la AEMET, Rubén del Campo, ha situado el domingo como el punto de inflexión: un frente en el noroeste dejará las primeras lluvias en Galicia y Asturias, mientras el resto del país sigue con tiempo seco, y ese día bajarán las temperaturas en Galicia, la zona centro y la mitad sur, aunque subirán en el Cantábrico.
El lunes se esperan chubascos y tormentas en buena parte del territorio peninsular, que podrían ser fuertes en puntos de Galicia, Castilla y León, Extremadura, Navarra y el norte de Aragón. El martes entraría otro frente por Galicia asociado ya a la borrasca en profundización, y los chaparrones se concentrarían más en el nordeste: Cataluña, Aragón, la Comunidad Valenciana y Baleares. Según los modelos disponibles, las lluvias asociadas a esta borrasca podrían continuar al menos hasta el jueves.
El escenario no está cerrado del todo. La propia AEMET advertía en su predicción semanal que para el periodo del 28 de septiembre al 4 de octubre aumenta la incertidumbre y todavía no existe una tendencia clara sobre las precipitaciones. La trayectoria exacta de la borrasca será la que termine marcando qué comunidades reciben más agua y hasta dónde llega realmente el frío.