El Gobierno de coalición de izquierdas liderado por Pedro Sánchez sigue con los presupuestos de 2023 prorrogados, una situación que la oposición califica como anomalía democrática y hurto a los ciudadanos: "No pueden decidir a través de sus representantes cómo se gasta el dinero público".
España ha cumplido hoy la cifra simbólica de 1.000 días sin unos nuevos Presupuestos Generales del Estado, la principal herramienta para guiar la política económica del país y marcar las prioridades de gasto de dinero público.
Así, el Gobierno de coalición de izquierdas liderado por Pedro Sánchez y formado por PSOE y Sumar lleva toda la legislatura sin aprobar un solo presupuesto y gobernando con las cuentas públicas aprobadas en 2022 para el año 2023.
Aquel año, después de que Pedro Sánchez lograra volver a ser presidente pero esta vez en minoría parlamentaria, desde el Ejecutivo se dijo que los comicios habían hecho difícil poder presentar ante el Congreso de los Diputados una nueva ley de presupuestos.
Pero a pesar de que tanto el presidente como la anterior ministra de Hacienda, María Jesús Montero, se comprometieron a hacerlo en varias ocasiones, tampoco se presentaron en 2024. Ni en 2025. En junio de este año, Sánchez renunció definitivamente a que España tuviera presupuestos en 2026.
Cuando estaba en la oposición, el propio Sánchez le dijo al por aquel entonces presidente Mariano Rajoy, del PP, que "gobernar sin presupuestos es no gobernar nada".
El artículo 134.3 de la Constitución establece que el Gobierno debe presentar los Presupuestos Generales del Estado ante el Congreso al menos tres meses antes de la expiración de los del año anterior. También habilita a que, en caso de que no se aprueben, se prorroguen los del año anterior.
El Ejecutivo se ha apoyado en esta posibilidad de prórroga ante la dificultad de reunir una mayoría parlamentaria para aprobar unas nuevas cuentas.
¿Una anomalía o una prórroga prevista por la Constitución?
Pero esto es una perversión de la norma, advierte César García Novoa, catedrático de Derecho Financiero y Tributario en la Universidad de Santiago de Compostela.
"La regulación, sin decirlo expresamente, está pensada para que haya una prórroga por un año como máximo, es un mecanismo de emergencia", señala.
En este sentido, García Novoa explica que las prórrogas presupuestarias también existen en otros países europeos, "pero siempre ligadas a situaciones coyunturales, como la crisis de Gobierno de Bélgica". Allí, las prórrogas de presupuestos son mensuales, no anuales.
Fernando Navarrete, eurodiputado del Partido Popular y miembro de la Comisión del Parlamento Europeo sobre asuntos presupuestarios, coincide con la tesis de García Novoa: "Hasta Sánchez, la interpretación era que la prórroga es de un año. Y si después no hay mayoría para aprobar presupuestos, tienes que convocar elecciones".
Navarrete define los 1.000 días sin nuevos presupuestos como una anomalía democrática. Y defiende que su partido, en caso de que gobierne tras las elecciones que se celebrarán el año que viene, cambiará las leyes para que no se repita. Con todo, la crítica más feroz al Gobierno con respecto a los presupuestos se sitúa en el ámbito político, no en el legal.
Navarrete afirma que no tener nuevos presupuestos durante casi tres años es un "hurto a los ciudadanos, que no han podido decidir a través de sus representantes cuánto y en qué se gasta el dinero de todos".
El Gobierno saca pecho: "Hemos crecido por encima de la media de la UE"
Desde el Ministerio de Hacienda español no están de acuerdo. En declaraciones a 'Euronews', aseveran que el Gobierno ha "aprobado medidas para proteger a los ciudadanos de la crisis derivada del conflicto en Ucrania o en Oriente Medio por el alza de los precios de la energía".
Respecto al acceso a la vivienda, el primer problema de los españoles según el Centro de Investigaciones Sociológicas, las fuentes del ministerio consultadas se apoyan en los 7.000 millones de euros habilitados en el Plan Estatal de Vivienda para el periodo 2026-2030.
Sin nuevos presupuestos, y al no estar contemplado este plan de vivienda en las todavía vigentes cuentas públicas de 2023, el Gobierno tiene que recurrir a vías extraordinarias para financiarlo.
A esto se refiere Navarrete cuando critica que el Ejecutivo está usando mecanismos de urgencia "pensados para otras situaciones", añadiendo que no tener nuevos presupuestos incapacita a España para poder "hacer frente a los cambios del mundo".
Uno de esos cambios es el encarecimiento de la vivienda. Eso no significa que la falta de presupuestos sea la causa de la subida de los precios de la vivienda porque depende de muchos otros factores. Pero sí plantea una cuestión más amplia sobre la capacidad del Estado para adaptar sus cuentas a problemas que han adquirido una dimensión distinta desde 2023.
La media del coste por metro cuadrado es actualmente de 2.355 euros, un 12,5% más con respecto al año pasado, según el Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana. Justo esta semana, la noticia del desahucio en Madrid de Maricarmen, de 87 años, ha conmocionado al país, cuyos ciudadanos piden a sus políticos soluciones.
Preocupación en Bruselas, pero no mucha
No haber aprobado unos presupuestos desde 2022 y seguir con los de 2023 prorrogados "limita la capacidad de España para plasmar las reformas exigidas por la Unión Europea", arguye García Novoa. El experto en derecho tributario y financiero explica, además, que no tener presupuestos debilita la credibilidad del país en Bruselas.
Con sus reglas fiscales, la Unión Europea obliga desde 2024 a los países miembros a presentar un plan a medio plazo con el que se garanticen finanzas públicas sostenibles y se fomenten inversiones y reformas.
España tiene ese plan, pero, sin nuevos presupuestos, "no se puede reflejar cómo vamos a cumplirlo", explica Navarrete. "La Comisión Europea se basa en sus propias previsiones económicas para supervisarnos".
El eurodiputado también asegura que, aunque en Bruselas preocupa que España no haya aprobado cuentas públicas para 2024, 2025 y 2026, no hay una dura condena porque se considera un problema interno de carácter político.
"Es un error y no entiendo su posición, porque España está incumpliendo sus compromisos europeos, se excede en el gasto público y está mandando la patata caliente al siguiente Gobierno", explica Navarrete.
¿Elecciones a la vista?
Tras casi cuatro años sin presentar en sede parlamentaria un proyecto de presupuestos, el Ministerio de Hacienda asegura que sí se va a presentar uno para 2027. "Confiamos en que se aprobarán y no nos planteamos otro escenario", dicen las fuentes consultadas por 'Euronews'.
Si bien es improbable que el Gobierno presente unos presupuestos para 2027 antes del 30 septiembre, fecha máxima en la que debería hacerlo según la Constitución, lo cierto es que el Ejecutivo ha empezado a entablar conversaciones con varios partidos políticos para negociar su aprobación.
"La prórroga presupuestaria no ha impedido que España crezca por encima de la media de la UE y que tengamos récord de empleo. Los nuevos presupuestos deben consolidar esta tendencia y reforzar el Estado de bienestar", dicen desde el ministerio.
No obstante, muchos, incluido Fernando Navarrete, ven en esta maniobra una excusa para convocar elecciones generales si el Parlamento tumba los nuevos presupuestos: "No me creo que los vayan a presentar porque no tienen mayoría, pero si lo hacen será para usarlo como propaganda electoral con ayuda de los ministerios. Otro uso torticero del dinero de todos los españoles".