En el encuentro de Taskent, los usos industriales y las startups internacionales apuntan a un ecosistema tecnológico más amplio, aunque el acceso asequible a la capacidad de computación sigue siendo una limitación para las empresas locales.
Uzbekistán asegura que los compromisos de inversión para nuevos centros de datos superan ya los 6.000 millones de dólares (5.300 millones de euros), mientras trata de levantar la capacidad de computación necesaria para desarrollar la inteligencia artificial en el país en lugar de depender sobre todo de infraestructuras en el extranjero.
Parte de esa capacidad ya está en funcionamiento. Este verano se puso en marcha un nuevo clúster informático gubernamental con tecnología de Nvidia para ejecutar proyectos de IA, mientras que se están desarrollando centros de datos comerciales de mucha mayor envergadura.
Esta expansión también atrae capital internacional al sector tecnológico de Asia Central. Es uno de los temas centrales de la ICT Week Uzbekistan 2026 en Taskent, un evento anual que reúne a empresas tecnológicas, inversores, startups y responsables políticos de Uzbekistán y de otros países.
Construir la capacidad de computación para la IA
Poner en marcha y desarrollar sistemas de IA exige grandes cantidades de capacidad de computación, que suelen ofrecerse mediante clústeres de procesadores especializados conocidos como GPU.
El Ministerio de Tecnologías Digitales de Uzbekistán afirma que su nuevo clúster gubernamental basado en Nvidia alcanzó el 90% de utilización en su primer mes, una señal de la demanda de capacidad de computación.
"Tenemos el centro de datos del Gobierno, que atiende las necesidades del Gobierno, y hemos instalado nuestros chips de Nvidia para esas necesidades", explicó a Euronews el ministro de Tecnologías Digitales, Sherzod Shermatov. "Y estamos en proceso de adquirir la siguiente fase".
Los proyectos privados son mucho más grandes.
La empresa saudí DataVolt está desarrollando en Taskent un centro de datos de 12 megavatios pensado para dar soporte a la IA y otros servicios de gran consumo de computación. Se espera que la primera fase entre en funcionamiento a finales de 2026.
El proyecto ha asegurado hasta 150 millones de dólares (131,4 millones de euros) de financiación procedente de un grupo internacional en el que figuran el Banco Europeo de Reconstrucción y Desarrollo, la DEG alemana, la Proparco francesa y el Fondo OPEP para el Desarrollo Internacional.
"Estas 12 MW estarán listas a finales de este año", señaló Shermatov. Explicó que el proyecto está previsto que alcance finalmente los 300 megavatios, con fases posteriores que se extenderán a otras regiones.
Otro gran proyecto de centro de datos se está desarrollando en Karakalpakistán, en el oeste de Uzbekistán, por la compañía Shanghai LinkWise Data Intelligence.
Shermatov indicó que los compromisos de inversión para el desarrollo de centros de datos en todo el país suman ya más de 6.000 millones de dólares (5.300 millones de euros).
De la infraestructura a las aplicaciones prácticas
El Gobierno asegura que se están desarrollando más de 100 proyectos de IA en el marco de su estrategia nacional.
Algunos se centran en los servicios públicos. Sarvarbek Abdullayev, director del Departamento de IA del Ministerio de Tecnologías Digitales, explicó que una de las plataformas permite solicitar información del Gobierno, incluidos registros fiscales, mediante una interfaz conversacional.
Otro sistema está diseñado para ayudar a los empleados del sector público a analizar documentos, resumir su contenido y preparar respuestas.
La IA también se abre paso en proyectos industriales.
El ministerio trabaja con empresas mineras y metalúrgicas en sistemas de drones y robots capaces de escanear las zonas de extracción.
"Estamos colaborando con las compañías metalúrgicas Navoi y Almalik", señaló Abdullayev. "Junto a ellas estamos desarrollando tecnologías de drones y robótica para el sector minero".
Según el ministerio, también está previsto crear más de 20 laboratorios de IA en universidades de aquí a finales de año.
Otro proyecto aborda un reto específico de los países cuyas lenguas están menos representadas en los sistemas globales de IA. El Gobierno está desarrollando un corpus en lengua uzbeka, una gran colección estructurada de textos que los desarrolladores pueden utilizar para mejorar cómo los grandes modelos de lenguaje comprenden y generan uzbeko.
El coste de acceder a la IA
La construcción de centros de datos no implica automáticamente que las empresas locales puedan permitirse utilizar la capacidad de computación que ofrecen.
Esta cuestión es especialmente importante para las startups y las empresas tecnológicas más pequeñas, que a menudo no pueden financiar su propia infraestructura.
"Vemos un avance muy notable en el desarrollo de infraestructuras, en el capital humano y en la adopción de la IA, sobre todo por parte de las startups, del sector privado", afirmó Shamil Ibragimov, director de investigación del MIT Kuo Sharper Center for Prosperity and Entrepreneurship.
Sin embargo, Ibragimov señaló que la capacidad de computación sigue siendo cara para muchas startups en Uzbekistán, y algunas siguen dependiendo de proveedores internacionales de servicios en la nube.
Richard Stirling, consejero delegado de Oxford Insights, afirmó que la actividad de las startups ofrece otro indicador de hasta qué punto la IA va más allá de las estrategias gubernamentales.
"Si se buscan pruebas de que Uzbekistán está creando una capacidad real de IA, hay que mirar más allá de las estrategias, los documentos y las regulaciones", dijo.
Según Stirling, 180 startups que utilizan IA ya exportan a 80 países.
Para las empresas grandes ya consolidadas, sin embargo, la adopción ha sido más lenta, según Ibragimov. Aseguró que la capacidad de computación disponible actualmente dentro de Uzbekistán todavía no basta para atender la demanda a un precio que muchas compañías locales y startups puedan asumir.