El Gobierno británico asegura que los museos nacionales seguirán siendo gratis para todos, zanjando meses de rumores sobre cobrar entrada a turistas extranjeros.
La ministra de Cultura británica, Lisa Nandy, ha confirmado que los museos nacionales del Reino Unido seguirán siendo gratuitos y estarán abiertos para todos.
Nandy ha señalado que la entrada gratuita universal se mantendrá en las 15 instituciones financiadas directamente por el Department for Digital, Culture, Media and Sport (DCMS), entre ellas la Tate, la National Portrait Gallery, los National Museums Liverpool y el British Museum, que actualmente exhibe el Tapiz de Bayeux.
"Nuestros museos son los lugares que iluminan el mundo", dijo Nandy. "Nos recuerdan nuestra historia compartida y nos permiten salir de los límites de nuestras vidas. Hay algo increíblemente especial en eso. Por eso deben ser gratuitos, para siempre, para que todo el mundo pueda acceder a ellos. Me alegra que estemos continuando esa política transformadora impulsada por el último Gobierno laborista, abriendo el acceso a nuestros excelentes museos para generaciones".
La política de entrada gratuita universal entró en vigor el 1 de diciembre de 2001 en el Reino Unido y celebrará su 25 aniversario más adelante este año.
La confirmación de Nandy en un acto organizado por Art Fund y la Unidad de Política Cultural en la Tate Liverpool, celebrado durante la conferencia del Partido Laborista de ayer, llega después de un creciente debate sobre si los museos nacionales deberían introducir tarifas de entrada para los visitantes internacionales.
El alcalde de Londres, lord Sadiq Khan, se había opuesto a los planes del Gobierno de estudiar cobrar entrada a los visitantes internacionales, al afirmar que los museos y galerías gratuitos son una parte "fundamental" de la vida londinense.
Tras el anuncio de Nandy, la directora de la Unidad de Política Cultural, Alison Cole, calificó la entrada gratuita como "una de las políticas culturales más emblemáticas de nuestro tiempo" y señaló: "Es maravilloso que el Gobierno haya reconocido no solo sus méritos económicos, sino también su capacidad para expresar nuestros valores y dar forma a la manera en que nos relacionamos con el mundo".
Gabriele Finaldi, director de la National Gallery de Londres, afirmó: "La entrada gratuita a los museos nacionales es uno de los mayores activos culturales del Reino Unido: permite que millones de personas los visiten, disfruten y aprendan. Gracias a la entrada gratuita, nuestros museos son una parte profundamente arraigada de la vida nacional y la gratuidad de los museos es ampliamente admirada entre nuestros colegas de museos a escala internacional".
Las investigaciones muestran que el número de visitantes de los 15 museos nacionales del Reino Unido ha aumentado un 96% desde que la política de entrada gratuita universal entró en vigor en 2001, al pasar de casi 22,8 millones en 1999 a algo menos de 44,7 millones en 2025/26.
Por el contrario, cualquier visitante adulto de fuera de la Unión Europea, Islandia, Liechtenstein y Noruega tiene ahora que pagar 32 euros para entrar en el Louvre. La subida de precios, que representa un aumento del 45%, entró en vigor en enero y ha reavivado el debate sobre la "doble tarificación".
El Louvre ha explicado que la nueva tarifa ayudará a financiar inversiones dentro de su proyecto de modernización 'Louvre - New Renaissance' (nuevo renacimiento) y podría aportar entre 15 y 20 millones de euros adicionales al año.
En otros puntos de Francia, el Palacio de Versalles, la Ópera Nacional de París y el Château de Chambord, en la zona del Loira, también han incrementado sus precios para los visitantes no europeos.
El investigador francés Patrick Poncet trazó anteriormente un paralelismo entre la decisión francesa y la política 'America First' (América primero) de Donald Trump, en virtud de la cual su administración aumentó en 100 dólares la tasa de entrada para los turistas extranjeros en los parques nacionales de EE.UU., efectiva a partir del 1 de enero de 2026.
La política francesa es "sintomática del regreso, como en otras partes del mundo, de un nacionalismo desenfrenado", escribió Poncet en el diario 'Le Monde'.