La deuda francesa llegó a 3,6 billones de euros a finales de junio, según el Insee, un nivel inédito que solo aumentará a corto plazo ante unas perspectivas negativas.
La deuda pública francesa ha vuelto a aumentar en el segundo trimestre, hasta alcanzar a finales de junio la cifra inédita de 3.595,5 mil millones de euros, ha anunciado este martes 29 de septiembre el Instituto Nacional de Estadística y de Estudios Económicos (Insee).
Si se mide en relación con la actividad económica, la deuda francesa también ha alcanzado un máximo histórico, hasta el 119% del producto interior bruto (PIB). Hay que remontarse a 1946 para encontrar un nivel de endeudamiento público tan elevado. Francia entonces estaba curando las heridas de la Segunda Guerra Mundial.
Entre el final del primer trimestre de 2026 y el del segundo, la deuda ha aumentado en 59,6 mil millones de euros, tras una subida ya de 75,8 mil millones en el primer trimestre, cuando representaba el 117,5% del PIB.
En detalle, la deuda del Estado y la de la Seguridad Social han aumentado en el segundo trimestre, pero la de las administraciones públicas locales ha disminuido.
El Gobierno ha advertido este mes de que la deuda pública alcanzará el 121,7% del PIB en 2027, más del doble del límite europeo fijado en el 60%, algo nunca visto desde que el Insee empezó a elaborar esta estadística en 1978.
Aumento de la carga de la deuda
Cuando los tipos de interés eran bajos, incluso negativos, como ocurrió durante el periodo de la COVID-19 en 2020 y 2021, endeudarse podía parecer un buen negocio.
Pero desde entonces, el aumento de la deuda combinado con el repunte de los tipos ha tenido consecuencias muy concretas: cada año, Francia debe pagar cantidades cada vez más elevadas a sus acreedores. En 2026, alrededor de 79 mil millones de euros.
En las últimas semanas, la situación se ha deteriorado claramente en los mercados financieros. Es especialmente el caso de Francia: los inversores exigen ahora intereses cercanos al 5% para prestar al Estado con un vencimiento a diez años. Es algo inédito desde 2008 y la crisis financiera mundial de las hipotecas 'subprime'.
Consecuencia directa: un fuerte aumento de los intereses a pagar en los próximos años. Para 2027, el Gobierno espera que la carga de la deuda vuelva a incrementarse, hasta alcanzar 91 mil millones de euros.
El rompecabezas del presupuesto de 2027
La mayor carga de la deuda explica en parte el desvío actual de las cuentas públicas. También complica considerablemente la elaboración del proyecto de ley de presupuestos para 2027, que debe presentarse el 1 de octubre. El texto preparado por Sébastien Lecornu y su Gobierno prevé reducir el déficit público al 5% del PIB, con un año de retraso respecto a lo que se había previsto hasta ahora.
Sin embargo, existen importantes riesgos de que ese objetivo, ya de por sí modesto, no se alcance, debido a la campaña presidencial. Según numerosos economistas, esa cita electoral congela cualquier posibilidad de reforma estructural.
Y si los tipos continúan subiendo y aumentando la carga de la deuda en el presupuesto del Estado, el proyecto de ley de presupuestos que pronto se someterá a los parlamentarios tendrá un valor meramente relativo.