Tras las lluvias que paralizaron el transporte y cerraron escuelas, Gard y Hérault vuelven el jueves a alerta amarilla por lluvia e inundación; de momento los daños materiales son limitados.
En el sur de Francia, el episodio de fuertes lluvias ha perdido intensidad. El Gard, el Hérault y las Bouches-du-Rhône, golpeados desde la noche del martes por importantes precipitaciones, han vuelto este jueves por la mañana a la vigilancia amarilla "lluvia-inundación", según Météo-France.
Este miércoles han caído localmente cantidades de agua considerables.
En el Gard, las autoridades hablan del equivalente a "una bañera por metro cuadrado".
Colegios y la mayoría de los servicios públicos cerrados
Varios cursos de agua se han desbordado, lo que ha provocado inundaciones y el cierre de varios puentes sumergibles. En Montpellier, séptima ciudad más poblada de Francia, la empresa de transportes ha decidido interrumpir la circulación de tranvías y autobuses.
Los Bomberos han puesto a salvo a 28 personas en varias localidades del Hérault, especialmente en Montpellier y en Lunel. También se han evacuado por precaución tres cámpings.
El episodio mediterráneo, calificado de "excepcional" por Météo-France, ha perdido intensidad a última hora del día y durante la noche del miércoles.
Este jueves por la mañana, los colegios han reabierto y el transporte escolar se ha reanudado en los departamentos afectados.