En una entrevista exclusiva con Euronews, el jefe de la Oficina del Presidente de Ucrania advirtió contra una futura arquitectura de seguridad europea sin Estados Unidos y expuso la visión de Kiev para una cooperación de defensa más estrecha con Europa.
Los ataques aéreos cada vez más intensos de Rusia contra Ucrania tienen como objetivo agotar e intimidar a la población civil, ha afirmado en una entrevista exclusiva con Euronews el jefe de la Oficina del Presidente de Ucrania, Kyrylo Budanov.
"Están matando a civiles, mujeres, niños, personas mayores, veteranos de la Segunda Guerra Mundial", dijo Budanov. "Es todo verdaderamente terrible, sobre todo cuando matan a niños".
Budanov calificó la estrategia de Rusia de "terrorismo clásico" y señaló que su propósito no es solo causar daños, sino también atemorizar a la población.
Preguntado si en Moscú creen que unos ataques sostenidos pueden terminar agotando a los ucranianos y, en última instancia, aumentar la presión sobre el Gobierno para que haga concesiones, su respuesta fue tajante: "Sí, lo creen".
Pero Budanov rechazó la idea de que Rusia se esté adaptando más rápido que Ucrania, a medida que Moscú despliega drones de reacción más veloces, modifica las rutas de vuelo y lanza ataques combinados complejos.
"No creo que Rusia, en principio, se esté adaptando más rápido que nosotros", afirmó.
En su opinión, Ucrania está trabajando en desarrollar y desplegar soluciones tecnológicas para reducir el impacto de los ataques rusos, y añadió que proteger a la población civil es la "tarea número uno" en ese esfuerzo.
Carrera por ampliar la producción de nuevos interceptores de drones
Una de esas soluciones es una nueva generación de interceptores ucranianos diseñada para contrarrestar los drones de reacción más rápidos de Rusia.
Budanov explicó que esta tecnología ha superado ya las pruebas convencionales y se está utilizando de forma experimental en combate.
"El problema es escalar esta tecnología", señaló.
"Todavía hay mejoras de ingeniería que introducir. Interceptan los drones rusos de reacción en la mayoría de los casos, pero queda trabajo por hacer. Y luego está la cuestión de la producción en serie".
Budanov sostuvo que confía en que Ucrania pueda alcanzar la escala necesaria antes del periodo más difícil: el próximo invierno.
Señaló que esa confianza se basa en que ha visto personalmente tanto la tecnología como su fabricación.
"He visto estos desarrollos y he visto la producción", dijo Budanov. "Estoy siguiendo cómo evoluciona el ciclo tecnológico. Llegarán a tiempo".
Una cooperación de defensa más profunda con Europa
Las nuevas tecnologías de defensa de Ucrania también podrían integrarse en alianzas industriales más estrechas con países europeos.
Varios países ya han firmado acuerdos de cooperación con Kiev en el marco del denominado "Drone Deal" de Ucrania.
Preguntado si la última tecnología ucraniana para interceptar drones de reacción podría acabar formando parte de esos acuerdos, Budanov respondió: "Quien haya suscrito acuerdos de este tipo con nosotros tiene derecho, por así decirlo, a seguir negociando productos concretos".
Pero subrayó que las necesidades de Ucrania tendrán prioridad.
"Podremos atender la demanda de otros países cuando, antes que nada, hayamos cubierto las necesidades de nuestro propio país de este tipo de productos", señaló.
Budanov señaló que la futura cooperación industrial en defensa con socios europeos podría adoptar distintas formas, desde empresas conjuntas hasta, en algunos casos, instalaciones de producción en el extranjero con ingenieros ucranianos y propiedad compartida.
Según dijo, ese tipo de producción tendría sentido allí donde ofreciera ventajas y donde Ucrania siguiera siendo el cliente prioritario. Pero defendió que ciertas tecnologías críticas deben permanecer dentro del país.
Al preguntársele qué puede aportar Ucrania a las alianzas europeas en materia de defensa que sus socios no puedan desarrollar con la misma rapidez, Budanov destacó dos ventajas: "La velocidad de implantación de la innovación, la velocidad de escalado de la producción, en otras palabras, la producción en masa".
'Muy peligroso' para Europa sin EE.UU.
Más allá de la cooperación industrial en defensa, Budanov afirmó que todavía es pronto para definir el lugar de Ucrania en la futura arquitectura de seguridad europea, porque ese marco aún no ha tomado forma.
"¿Qué será en realidad la futura arquitectura de seguridad de Europa?", planteó. "En estos momentos no hay respuesta a esa pregunta, pero todo el mundo está trabajando en ello".
Señaló que, una vez se defina y se acuerde formalmente, el papel de cada país participante quedará más claro.
Preguntado si un sistema así podría funcionar sin Estados Unidos, Budanov fue más contundente.
"Creo que quienes vayan a elaborar esta doctrina tienen que tener en cuenta opciones absolutamente distintas", afirmó. "Pero a mí me parece que esta es una mala opción. Muy mala, muy peligrosa para Europa".
Las necesidades de financiación de Ucrania y su futuro económico
Budanov abordó también las necesidades financieras inmediatas de Ucrania y afirmó que Kiev ya puede ver cómo se cubrirá la mayor parte de ellas.
"Podemos ver dónde se puede cubrir con seguridad la mayor parte", dijo, aludiendo a las negociaciones en curso entre Ucrania, el Fondo Monetario Internacional y la Comisión Europea.
Indicó que las necesidades financieras de Ucrania seguirán cambiando a medida que evolucione la guerra.
"Mire lo que está ocurriendo ahora con los ataques rusos de misiles y drones", señaló. "Es evidente que en algunos ámbitos hace falta más, pero por otra parte hace falta menos en otros. Todo eso se equilibra".
Sin embargo, Budanov estableció una diferencia entre la necesidad inmediata de financiar la guerra y la cuestión más amplia de cómo debería ser finalmente la economía del país.
A largo plazo, dijo que se inclina por una economía liberal y abierta, con una intervención limitada del Estado, acompañada de una política fiscal previsible y estabilidad interna.
"Pero ahora mismo, tenemos que sobrevivir", afirmó Budanov. "Esa es nuestra tarea principal, sobrevivir aquí y ahora".
Señaló que el sector de defensa necesitará un enfoque distinto, sobre todo en lo relativo a la cooperación técnico-militar y a las exportaciones de armas.
"En cualquier país civilizado del mundo, las armas no se venden simplemente a diestro y siniestro", explicó. "Y Ucrania no será una excepción. Debe haber sencillamente condiciones estrictas, transparentes y comprensibles para todos".
Por ahora, indicó, las exportaciones ucranianas de material de defensa siguen siendo limitadas debido a las propias necesidades del país en tiempos de guerra.
Preguntado cómo sería el éxito para Ucrania dentro de varios años, en términos económicos, de atracción de inversiones y de retorno de los ucranianos al país, Budanov dio una respuesta breve:
"Un lugar en las clasificaciones mundiales que no sea el que tenemos ahora".