Tras tres días de investigación, con un equipo de artificieros, la Policía dijo el martes que no encontró explosivos en los vehículos, pero sí cierta "cantidad de gasolina".
Israel había advertido al Reino Unido de que Irán planeaba un ataque contra una base aérea, ha afirmado el primer ministro, Benjamín Netanyahu, que ha denunciado al Gobierno británico por seguir presionando a su Ejecutivo por el trato a los palestinos.
En una entrevista con la cadena 'Fox News' este miércoles por la noche, Netanyahu explicó que Israel había alertado al Reino Unido sobre un complot poco antes de que el Gobierno de Burnham anunciara sanciones a productos procedentes de asentamientos israelíes en la Cisjordania ocupada el 8 de septiembre.
"¿Quiere escuchar hasta qué punto las cosas son absurdas allí y hasta dónde ha llegado la propaganda antiisraelí?" dijo Netanyahu al presentador conservador de la cadena estadounidense Sean Hannity.
"Les dimos a los británicos la información de que iba a producirse un ataque, y era un ataque patrocinado por Irán. Y prácticamente al día siguiente nos impusieron sanciones", señaló.
Netanyahu lleva décadas advirtiendo de las amenazas procedentes del Estado iraní dirigido por clérigos, a menudo con escepticismo en otros lugares. El primer ministro británico, Andy Burnham, dijo este miércoles que había "fuertes indicios" de que Irán estuvo implicado en una actividad sospechosa cerca de la base aérea RAF Fairford, utilizada por las fuerzas estadounidenses en su guerra contra Irán.
La Embajada de Irán en Londres afirmó antes que "rechaza categóricamente y condena enérgicamente" las especulaciones sobre su implicación en el incidente, mientras que el ministro de Exteriores, Abbas Araghchi, publicó en X que Burnham "ladra al árbol equivocado".
El presidente estadounidense, Donald Trump, también habló de un posible papel de Irán en el incidente, en el que un residente informó de la presencia de hombres enmascarados cerca de furgonetas que se dirigían a la base de Fairford.
Desde que asumió el cargo a finales de julio, Burnham ha adoptado una postura más dura con Israel, y sostiene que su predecesor no hizo lo suficiente. Impuso las sanciones tras una oleada de violencia de colonos israelíes en Cisjordania contra palestinos, con ataques físicos y actos de vandalismo casi diarios. El ministro de Exteriores, Ed Miliband, describió la violencia, que coincide con la promoción de nuevos asentamientos por parte de Netanyahu, como limpieza étnica.
Confusión creciente
El caso ha quedado sumido en la confusión cuando la Policía británica dejó en libertad bajo fianza a cinco ciudadanos británicos detenidos el pasado domingo bajo sospecha de delitos de explosivos y terrorismo.
Tras tres días de investigaciones, incluida la intervención de un equipo de artificieros, la Policía informó este martes de que no había encontrado explosivos en los vehículos, pero sí había recuperado "cierta cantidad de gasolina".
Luego, este miércoles, el diario 'The Times' informó de que el incidente se había frustrado después de que uno de los cinco sospechosos avisara él mismo a la Policía antes de que el grupo fuera detenido.
El presidente estadounidense, Donald Trump, y su secretario de Estado, Marco Rubio, habían señalado previamente que los servicios de inteligencia tenían identificados a los sospechosos y que podría estar implicado un Estado extranjero, pero las autoridades británicas no se habían pronunciado.
Las especulaciones sobre una posible implicación de Irán u otro Estado hostil se habían multiplicado, después de que Teherán advirtiera anteriormente a Londres que no permitiera que sus bases militares fueran utilizadas por Washington.
Reino Unido no se sumó a Estados Unidos e Israel en la guerra contra Irán, que comenzó el 28 de febrero, y en un primer momento rechazó la petición de Trump de utilizar bases en el Reino Unido para atacar el país.
Pero el entonces primer ministro, Keir Starmer, accedió en marzo a permitir que Estados Unidos utilizara bases en Reino Unido para lo que calificó de operaciones "defensivas" contra los misiles iraníes y sus plataformas de lanzamiento, tras ataques iraníes contra intereses británicos y aliados de Reino Unido en el Golfo.
Bombarderos estadounidenses B-1 y B-52 han despegado de Fairford, a 160 kilómetros al oeste de Londres, para operaciones durante el conflicto con Irán, la única base en territorio continental británico utilizada con este fin. Irán ha advertido de que considera cualquier base utilizada para atacar su territorio como un objetivo legítimo.