Tribus celtas, soldados romanos y caballeros medievales abrieron camino en los bosques de los Alpes orientales. Hoy, esos senderos siguen vivos y los aficionados a la historia pueden recorrerlos en un soleado fin de semana de otoño.
Si te gustan los fines de semana activos, con caminatas y algo de aprendizaje, uno de los mejores lugares de Europa Central son las laderas orientales de los Alpes.
Las cumbres más bajas de estas montañas se encuentran en Austria, pero el pie de las laderas llega hasta Hungría.
No solo los bosques y las montañas conectan ambos países, también lo hace su pasado, con rutas de bicicleta de montaña y senderos que atraviesan cientos de años de historia.
Velem, Hungría: una pequeña aldea con un pasado lleno de historia
Al acercarte en coche al pueblo de Velem se puede ver la capilla blanca de San Vid (o Vitus) desde decenas de kilómetros de distancia.
A 589 metros de altitud, la capilla se encuentra en el corazón del bosque de la cordillera de Kőszeg, al final de un sendero de dificultad moderada. Se construyó a comienzos del siglo XVIII sobre las ruinas de una antigua ciudad.
Los celtas habitaron esta zona hace aproximadamente 2.000 años y más tarde los romanos levantaron una torre de vigilancia para proteger el sistema de acueductos que abastecía de agua a la antigua ciudad de Savaria. Si recorres el bosque todavía pueden verse las terrazas celtas construidas por el ser humano.
Otro sendero muy popular que parte de Velem conduce hasta Geschriebenstein, el pico más alto de la región, situado justo en la frontera entre Hungría y Austria.
Hacer esta ruta desde Velem es algo más aventurero, pero desde Austria se convierte en un paseo sencillo.
La tercera ruta de senderismo es la 'Springs Trail' (Források útja), que muestra tanto manantiales conocidos como otros menos visitados en los montes de Kőszeg. Tiene 14 kilómetros de longitud y cuenta con 11 estaciones.
Kőszeg: la pequeña ciudad húngara que frenó el avance del Ejército otomano en 1532
A solo unos pocos kilómetros de la frontera austriaca se encuentra Kőszeg, una de las ciudades pequeñas más encantadoras de Hungría. Es sobre todo conocida por el castillo Jurisics, una fortaleza gótica medieval que fue el escenario central del asedio de Kőszeg en 1532.
El capitán del castillo contaba con aproximadamente 50 soldados, a los que se sumaron 700 habitantes húngaros, que se enfrentaron al Ejército otomano, decidido a llegar hasta Viena. ¿Cómo consiguieron los defensores de la ciudad detener el avance de aquel poderoso Ejército? La verdadera historia sigue siendo un misterio, aunque algunos aseguran que las intensas lluvias de agosto jugaron su papel.
Recorrer a pie la montaña desde Velem hasta Kőszeg ocupa prácticamente todo un día, pero merece la pena. En el camino puedes pasar por manantiales de agua fría, ver la capilla de San Vid y visitar las casas estirias que utilizaron los guardas forestales en el siglo XIX.
Lockenhaus: ¿los caballeros modernos montan en bicicleta?
El castillo de los caballeros de Lockenhaus, que en su día fue hogar de los misteriosos templarios, se integra en el bello paisaje del parque natural austríaco de Geschriebenstein.
El bosque que lo rodea está atravesado por pistas de bicicleta de montaña clasificadas desde fáciles hasta extremadamente exigentes.
Desde la cercana localidad de Rechnitz, el autobús lanzadera de Burgenland Trails ayuda a los ciclistas a subir sus bicicletas hasta las paradas señaladas. Los microbuses equipados para transportar bicicletas funcionan con un horario regular los fines de semana y festivos.
Desde Geschriebenstein, el pico más alto de la región, los ciclistas pueden llegar a Lockenhaus, a Rechnitz Badesee o incluso a Hungría.
Las rutas ciclistas están separadas de los senderos para caminar, de modo que senderistas y ciclistas no se entorpecen entre sí.
El castillo de Lockenhaus, del siglo XIII alberga una destacada colonia de murciélagos de Geoffroy que los visitantes pueden observar de abril a julio.
Entre otros habitantes alados del castillo se encuentran los majestuosos cernícalos y los velocísimos vencejos. Y, si tienes suerte, también podrás observar una familia de castores en el lago junto al castillo.
Stadtschlaining: una localidad austríaca que ha conservado su aspecto medieval
Otro castillo medieval del siglo XIII en Austria, cerca de la frontera húngara, es Burg Schlaining. Situado a las afueras de Stadtschlaining, está a solo 22 kilómetros de Lockenhaus por la ruta ciclista R1 Jubiläumsradweg.
Con su casco medieval, Stadtschlaining se encuentra en un hermoso paisaje de colinas y ofrece múltiples opciones de ocio, como paseos a pie y rutas en bicicleta. Al final del recorrido, los visitantes pueden disfrutar gratuitamente del ambiente de los jardines del castillo.
Stadtschlaining es también el punto de partida de excursiones a la idílica 'weinstrasse' (ruta del vino) del Südburgenland. Aquí puedes descubrir viñedos con acogedoras tabernas de vino 'heuriger' y granjas que producen sidra.