Según los investigadores, Bolotana, un pueblo de poco más de 2.000 habitantes en Cerdeña, podría unirse a Okinawa y a Ikaria como foco mundial de longevidad.
Las mujeres de Bolotana, un pequeño pueblo de la isla italiana de Cerdeña, pueden esperar vivir hasta los 91 años, más de dos años por encima de la media nacional italiana, según un nuevo estudio.
Las mujeres de esta localidad también tienen el triple de posibilidades de llegar a los 100 años que las que viven en otras partes de Italia.
Los investigadores han estimado que el 13,8% de las mujeres de Bolotana que alcanzan los 70 años vivirán hasta los 100, frente a aproximadamente el 3,5% de las mujeres en Italia y el 3,6% de las mujeres en Estados Unidos.
"Creemos que se trata de la población femenina más longeva del mundo, o de una de las que más lo es", señaló S. Jay Olshansky, de la School of Public Health de la University of Illinois Chicago. Entre los referentes internacionales, las mujeres de Bolotana solo se sitúan por detrás de Hong Kong tanto en la esperanza de vida restante a los 70 años como en la supervivencia hasta los 100.
Bolotana llamó la atención por primera vez por su inusual concentración de centenarios. En 2024, vivían en el pueblo seis personas de 100 años o más, una prevalencia aproximadamente 11 veces superior a la de Estados Unidos, según las estimaciones de los investigadores.
El estudio, publicado en la revista Frontiers in Aging (fuente en inglés), analizó los registros demográficos del municipio, que cuenta con unos 2.300 habitantes, y detectó un patrón favorable de supervivencia entre los adultos mayores entre 2021 y 2025, especialmente entre las mujeres.
El estudio documentó 38 centenarios entre las 3.060 personas nacidas en Bolotana entre 1900 y 1925.
Los resultados apuntan a que esta comunidad podría representar una nueva "blue zone" o zona azul, denominación que se aplica a regiones donde las personas viven de forma inusualmente prolongada y donde hay una concentración desproporcionadamente alta de nonagenarios y centenarios.
Aunque el estudio confirma que en Bolotana ocurre algo fuera de lo común, no determina las causas exactas de este fenómeno.
Sin embargo, los autores señalan varios factores que pueden desempeñar un papel, entre ellos los patrones de alimentación, la genética, la actividad física, el apoyo familiar y la cohesión social.
La mayor parte de los alimentos se producen localmente, incluido el aceite de oliva, rico en grasas saludables. Las familias suelen vivir muy cerca unas de otras y el aislamiento social es poco frecuente.
"En esta comunidad tan unida la gente se cuida mutuamente", añadió Olshansky. "La mayor parte de los desplazamientos se hace caminando, no en coche".
Otras zonas azules
La identificación de zonas azules ha sido polémica y complicada, ya que exige un registro documental muy exhaustivo.
"Lo que hace extraordinaria a Bolotana es que cuenta con un registro histórico increíble que nos permite evaluar de forma concluyente las edades al nacer y al morir", explicó Olshansky. "Los registros municipales y de bautismo se remontan siglos atrás y nos han permitido verificar las edades de manera independiente".
Otras zonas azules que han sido señaladas y confirmadas por los investigadores incluyen Okinawa, en Japón, la península de Nicoya, en Costa Rica, e Ikaria, en Grecia.
También se ha identificado una cuarta zona azul en Cerdeña, repartida entre seis pueblos del centro-este de la isla, en una región llamada Ogliastra.