Madrid se viste de gala para presenciar el desfile de la Fiesta Nacional por el Día de la Hispanidad con unas elecciones generales en el horizonte y un panorama político y social tensionado por la grave crisis de la vivienda y la presión migratoria.
El desfile militar del Día de la Fiesta Nacional, Día de la Hispanidad y también Día del Pilar (ya sabemos lo que la Virgen del Pilar dice, ella "no quiere ser francesa, quiere ser capitana de la tropa aragonesa"), llega este año con un contexto político singular. Pedro Sánchez anunció el pasado lunes la convocatoria de elecciones generales anticipadas para el 29 de noviembre, a su llegada al desfile ha sido fuertemente abucheado por las personas que se encontraban en la calle. El desfile de este 2026 se celebra con las Cortes disueltas y el país a las puertas de una campaña electoral.
Como es tradición, el acto está presidido por los Reyes de España, Felipe VI y Letizia (que mañana viajarán a Ceuta), y sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía. La heredera al trono presencia su primer desfile tras finalizar sus tres años de formación militar. Tras el desfile, los Reyes ofrecerán una recepción en el Palacio Real. Este año, el Ejército de Tierra celebra el centenario de la VIII Bandera Colón.
El recorrido comienza junto al Jardín Botánico, continuará por el paseo del Prado y el paseo de Recoletos y finaliza en la plaza de Colón. Más de 4.300 militares, 82 aeronaves, 183 vehículos y 286 caballos. A ellos se suman miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y otras instituciones públicas, además de varios agentes caninos.
Las novedades de 2026: Dragón, antidrones y una ausencia
La gran novedad de esta edición es el estreno de tres blindados 8x8 Dragón del Ejército de Tierra, dos de Infantería y uno de Zapadores, adscritos a la Brigada Rey Alfonso XIII II de la Legión.
También debutan dos vehículos de la Infantería de Marina con el sistema antidron Aracne y dos drones Asturcón de la UME, destinados a vigilancia y lucha contra incendios forestales, una muestra de la importancia que cobra la defensa frente a drones, algo que la guerra de Ucrania está poniendo de manifiesto.
Por el contrario, ninguna unidad de Ceuta desfilará este año, ya que Defensa mantiene su despliegue en la ciudad por la crisis que vive por la entrada ilegal de miles de inmigrantes desde Marruecos el pasado mes de julio.
Los momentos más esperados: los héroes del aire y el paso acelerado de la Legión
El desfile aéreo es el que más miradas atrae años tras año. Reunirá 82 aeronaves en 18 formaciones, abiertas por dos F/A-18 del Ala 15, e incluirá el paso del Airbus A330 MRTT escoltado por cazas, como aquellos que velan por la seguridad más allá de nuestras fronteras asumiendo el compromiso de España con la OTAN.
Antes, los paracaidistas descenderán sobre el recorrido: el sargento primero Pablo García Matanza será el saltador guía y el cabo primero José Antonio Lago portará la bandera nacional, de 24 metros cuadrados.
La Legión es otro de los momentos favoritos del público. La fuerza militar de élite avanza a un ritmo mucho más rápido que el resto, unos 160 pasos por minuto frente a los 90 de los Regulares, lo que la convierte en una de las más aplaudidas. Además, su mascota, la cabra, es una de las estampas más fotografiadas y se convierte en una de las protagonistas de la parada militar.
Como marca la tradición, la Patrulla Águila dibujará en el cielo los colores de la bandera nacional que dará por finalizado el desfile.