Las protestas estallaron por denuncias de manipulación del censo electoral durante una revisión nacional, que según críticos podría favorecer al partido gobernante de Narendra Modi, el Bharatiya Janata Party.
Los líderes de la oposición y varios periodistas han acusado a la Policía india de emplear tácticas de mano dura durante las manifestaciones del fin de semana, mientras las autoridades han blindado Nueva Delhi este lunes antes de una nueva concentración contra el máximo responsable electoral del país.
Las autoridades han desplegado a miles de efectivos por el centro de la capital por tercer día consecutivo, levantando pesadas barricadas metálicas y cerrando estaciones clave de metro antes de una marcha convocada por el líder opositor Rahul Gandhi.
Las protestas se han desencadenado por denuncias de manipulación de las listas de votantes durante una revisión nacional del censo electoral que, según los críticos, podría beneficiar al gobernante Bharatiya Janata Party (BJP) del primer ministro, Narendra Modi. La Comisión Electoral de la India, que supervisa el proceso de votación en el país más poblado del mundo, ha negado cualquier irregularidad.
Pero la atención se ha desplazado cada vez más a la respuesta policial tras un fin de semana caótico en el que miles de manifestantes, incluidos miembros del movimiento Cockroach Janta Party (CJP), liderado por jóvenes, fueron detenidos, según medios locales. La mayoría de los detenidos, incluidos tres máximos dirigentes de la CJP, han sido puestos en libertad desde entonces.
Representantes de la oposición han acusado a las autoridades de intentar acallar la disidencia mediante detenciones masivas. El parlamentario del Partido Comunista de la India (Marxista), John Brittas, aseguró que fue "maltratado, arrastrado, agredido" por la Policía durante las manifestaciones del domingo.
"Esto no es solo una agresión a un diputado. Es una agresión a las libertades democráticas y al estado de derecho", afirmó Brittas. La Policía no respondió a las preguntas sobre las detenciones ni sobre su actuación durante una rueda de prensa este domingo.
Varios periodistas que cubrían la protesta explicaron que fueron detenidos a pesar de llevar sus tarjetas de prensa bien visibles. Reporteros Sin Fronteras (RSF) señaló que al menos 16 periodistas fueron detenidos durante las protestas del fin de semana y calificó estas actuaciones de "inaceptables".
"Nada que temer"
La capital se preparaba este lunes para un nuevo pulso, con Gandhi, líder del Partido del Congreso, instando a sus simpatizantes a unirse a una marcha hacia el Tribunal Supremo. "No hay nada que temer", dijo en las redes sociales el domingo. "Estos cobardes no pueden hacernos absolutamente nada".
Se colocaron cientos de barricadas metálicas amarillas en las carreteras que conducen al centro de Delhi, mientras seis grandes estaciones de metro permanecían cerradas. Los líderes de la CJP, que cuenta con millones de seguidores en redes sociales, han prometido continuar con sus protestas hasta que el jefe de la Comisión Electoral, Gyanesh Kumar, dimita.
Las protestas se han convertido en uno de los desafíos políticos más significativos del tercer mandato de Modi, al reunir a partidos de la oposición, grupos de estudiantes y activistas indignados por la revisión del censo electoral.
La revisión ha supuesto la eliminación de más de 133 millones de nombres de las listas electorales, según informaciones de prensa. Los críticos sostienen que la medida ha afectado de forma desproporcionada a las minorías, en particular a los musulmanes. Las autoridades electorales aseguran que la medida tenía como objetivo eliminar registros duplicados, fallecidos y fraudulentos.