El primer ministro británico, Andy Burnham, aseguró que el canciller alemán, Friedrich Merz, le habló de los vínculos entre la ultraderechista AfD y Rusia, mientras afronta en su país interrogantes sobre las relaciones del Partido Laborista con Emiratos Árabes Unidos.
El primer ministro británico, Andy Burnham, ha asegurado que Rusia intervino en el referéndum de 2016 sobre la salida del Reino Unido de la Unión Europea, lo que supondría la primera vez que un dirigente británico reconoce públicamente esa injerencia.
Burnham ha explicado en el pódcast 'The Rest is Politics' (el resto es política) que, al asumir el cargo en julio, preguntó a sus asesores si Rusia había interferido en la votación del Brexit.
"Recibí una respuesta clara: sí, hubo injerencia", afirmó. "Ahora es importante dejar constancia clara de estos hechos y creo que eso ayuda a los votantes de Alemania y Francia a comprender que parte de esta actividad política está impulsada por nuestros adversarios, en concreto Rusia". Moscú niega desde hace años haber interferido en elecciones o referendos de otros países.
Las declaraciones de Burnham se producen en un momento en el que los servicios de inteligencia británicos advierten de una creciente amenaza de injerencia rusa en las instituciones democráticas del país. En 2020, un comité parlamentario concluyó que el Gobierno no había evaluado plenamente el posible impacto de los medios estatales rusos y de las cuentas de troles en el referéndum.
Burnham también ha señalado que la semana pasada habló en Berlín con el canciller Friedrich Merz sobre los posibles vínculos entre Rusia y el partido alemán de ultraderecha Alternativa para Alemania (AfD). "Él (Merz) me estaba diciendo que la AfD está claramente vinculada a Rusia, financiada, según creo", afirmó Burnham. "Desde luego, hay desinformación, información falsa, que está llegando desde Rusia a la política alemana".
Los vínculos del Partido Laborista con Emiratos Árabes Unidos
En el Reino Unido, Burnham afronta presiones por sus vínculos con el Manchester City, el club de la Premier League respaldado por un Estado del Golfo que el mes pasado fue declarado culpable de múltiples incumplimientos de las normas financieras.
El exalcalde del Gran Manchester fue criticado por afirmar que estaría "muy preocupado" si perdiera a los acaudalados propietarios árabes del club. Los diputados del Partido Laborista han aceptado alrededor de 325.500 euros en invitaciones y viajes al extranjero procedentes de Emiratos Árabes Unidos, una cantidad muy superior a la recibida por cualquier otro partido, según los registros oficiales analizados por el diario británico 'The Sun'.
En el pódcast, Burnham accedió a una petición de la oposición para publicar los detalles de sus reuniones con los propietarios del club y aseguró que solo había mantenido una reunión significativa, en 2021.
Esa publicación no incluirá información sobre la reunión privada que el presidente del Manchester City, Khaldoon al Mubarak, mantuvo con el secretario de Negocios, Jonathan Reynolds, en Downing Street el 14 de septiembre, 11 días antes de que el club fuera declarado culpable.
El momento en que se celebraron esas conversaciones ha suscitado interrogantes, aunque, según las informaciones publicadas, la reunión tuvo lugar en el marco de las funciones de Al Mubarak como director ejecutivo del fondo soberano de Abu Dabi, Mubadala, y se centró en cuestiones de defensa, seguridad, inteligencia y comercio.
Burnham ha subrayado que los asuntos futbolísticos eran graves y estaban sometidos a un proceso independiente, pero que debían mantenerse separados de las cuestiones relacionadas con la inversión.