Felipe VI y Letizia concluyen su primera visita oficial a Ceuta y Melilla como reyes con una recepción multitudinaria en la ciudad autónoma, donde cientos de personas les han recibido entre aplausos y muestras de apoyo. El monarcaha pedido "preservar" una relación de "buena vecindad" con Marruecos.
Los Reyes han trasladado este miércoles su apoyo a Melilla, un día después de su visita oficial a Ceuta, en un recorrido por las dos ciudades autónomas que ha estado marcado por las muestras de afecto de sus habitantes y los llamamientos a reforzar su vínculo con España. Felipe VI y Letizia han sido recibidos en Melilla por cientos de personas al grito de "yo soy español, español" y de "viva España".
La visita, la primera de este tipo durante su reinado, pone fin a una estancia de dos días en las ciudades autónomas, casi 19 años después de que Juan Carlos I y la reina Sofía realizaran una visita similar. Los monarcas han viajado en helicóptero desde Ceuta, donde han pasado la noche, y han iniciado su agenda en la plaza de España, junto al Palacio de la Asamblea.
Durante cerca de media hora, Felipe VI y Letizia han saludado a los ciudadanos congregados en el lugar, se han fotografiado con ellos y han firmado autógrafos en banderas españolas. Posteriormente, han accedido al Palacio de la Asamblea, donde se han reunido con representantes del Gobierno local y -al igual que en Ceuta- han recibido la llave de oro de la ciudad y el bastón de mando de manos de su presidente, Juan José Imbroda.
Imbroda reivindica la españolidad de Melilla
En su discurso de bienvenida, Imbroda ha defendido la vinculación histórica de la ciudad con España. "Melilla no es de España, sino que es España. Aquí comienza España, aquí comienza Europa", ha afirmado. El presidente melillense ha sostenido también que la ciudad forma parte del país "desde los albores de nuestra nación", incluso antes que Navarra.
Imbroda ha aludido asimismo a la llegada masiva de migrantes a Ceuta a finales de julio, a la que se ha referido como "invasión", y ha criticado la respuesta del Gobierno central, que considera insuficiente.
A su juicio, aquellos acontecimientos supusieron que "se violentó la soberanía nacional". También ha reclamado una mayor presencia del Estado en todos los ámbitos y ha asegurado que la visita de los Reyes aporta "confianza, certidumbre y esperanza".
Educación, sociedad civil y "buena vecindad"
Tras el recibimiento institucional, los Reyes han continuado saludando a los ciudadanos antes de almorzar. Por la tarde, se han desplazado al colegio público Pintor Eduardo Morillas, donde han visitado varias aulas, entre ellas una de educación infantil, otra de primaria y una dedicada a un proyecto educativo para alumnos con trastorno del espectro autista (TEA).
La agenda ha concluido con un encuentro con representantes de la sociedad civil en el hotel Melilla Puerto. En su discurso de despedida, Felipe VI ha agradecido la acogida y ha llamado a trabajar conjuntamente por la convivencia pacífica, extendiendo ese llamamiento también a Marruecos.
El monarca ha expresado su agradecimiento por el recibimiento de los melillenses, especialmente "en estos días de inquietud", y ha destacado la cercanía entre ambas ciudades autónomas. "Melilla es España y Melilla es Europa", ha afirmado, recordando que su frontera es también una frontera de la Unión Europea, sustentada en derechos, libertades y responsabilidades compartidas.
En su intervención, Felipe VI también ha apelado a las relaciones con Marruecos. Al igual que hizo en Ceuta, el monarca ha defendido que Madrid y Rabat deben "construir y preservar una relación de buena vecindad", basada en la "confianza, responsabilidad y buena fe". "Lo creo posible y deseable, merece la pena trabajar y abogar por ello", ha afirmado, antes de llamar al compromiso de todas las partes.