Un diminuto chip de radiotelemetría convierte al propio avispón asiático en un infiltrado involuntario que conduce a los apicultores hasta el corazón de sus nidos, abriendo un frente pionero en la lucha contra esta especie invasora.
Equipadas con microtransmisores de última generación, las avispas velutinas se transforman en "espías" de su propia colonia: una innovadora estrategia tecnológica que permite geolocalizar sus avisperos y frenar el impacto devastador en el sector apícola.
Denominada 'Vespa Finder' y creada por la compañía holandesa Robor Nature, esta solución tecnológica ha desembarcado en España por Galicia, el epicentro autonómico del daño causado por este depredador asiático.
Su irrupción promete transformar la batalla contra el avispón asiático al superar las limitaciones de los métodos convencionales y centrar el tiro en el origen del foco: la localización y erradicación sistemática de los avisperos.
Las herramientas tradicionales aliviaban los síntomas pero no resolvían el foco del conflicto. Para dar una respuesta definitiva nació la apuesta de Abel Kavanagh por traer a España el sistema 'Vespa Finder'.
La idea cobró forma en Fornelos de Montes (Pontevedra), en plena Serra do Suído, cuando Kavanagh decidió buscar soluciones eficaces tras vivir de cerca el trastorno que provocaba la avispa asiática en la actividad apícola de su mujer. Hoy, la difusión de esta tecnología en redes sociales (@localizacion_nidos_velutina) atrae la atención de profesionales del sector no solo en el entorno gallego, sino también en regiones como Asturias, el País Vasco y Andalucía.
De la captura con cebo al rastreo por algoritmo
La clave de la tecnología radica en la radiotelemetría. El procedimiento arranca con la captura de la avispa mediante un cebo; a continuación se le fija un microtransmisor y se la pone en libertad. La señal emitida por el dispositivo, combinada con un algoritmo en la aplicación móvil que analiza e interpreta los trayectos anteriores, permite reconstruir la ruta del insecto hasta la ubicación exacta del nido.
El insecto actúa como un verdadero vector infiltrado que conduce indefectiblemente hasta la colonia y su reina, cuya neutralización resulta determinante para truncar el ciclo reproductivo de la especie. La dimensión del problema es considerable: se calcula que cada avispero consume al año unos 11 kilos de insectos, de los cuales en torno al 35% son abejas, y que cada colonia que sobrevive sin tratamiento da origen a cuatro nuevos nidos de cara a la siguiente temporada.
Los primeros resultados ya se perciben en pequeñas explotaciones gallegas como Meleiras do Suído, creada en 2022 y afectada desde sus inicios por la intensificación de esta plaga.
Una tecnología de contención al alcance de las instituciones
La aplicación de la radiotelemetría ha permitido frenar la expansión del insecto en sus asentamientos, con expectativas de un impacto aún mayor al arranque de la próxima temporada. Sin embargo, desde el sector se apela a la implicación financiera de las administraciones públicas para subsidiar unos equipos cuyo coste oscila entre los 600 y los 2.400 euros, evitando así que la carga económica recaiga de forma exclusiva en los apicultores e integrando el 'Vespa Finder' en los planes institucionales de control.
De cara al próximo Congreso sobre la 'Vespa velutina' en Chantada (Lugo), el sector apela a la capacidad económica e institucional de organismos como Seaga para probar e incorporar estos dispositivos.
A pesar de que la empresa colabora con ministerios en Reino Unido o Nueva Zelanda, se reconoce la dificultad de erradicar del todo al insecto en regiones con densidades de hasta 35 nidos por kilómetro cuadrado como Galicia. Por ello, la radiotelemetría se contempla como un pilar público de contención indispensable para no dejar solo al pequeño productor.