El expresidente venezolano y Cilia Flores se enfrentan a una nueva acusación que amplía el caso por narcotráfico. El juicio está previsto para junio de 2027.
El expresidente de Venezuela Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, se declararon "no culpables" este jueves ante un tribunal federal de Nueva York de los nuevos cargos que presentados por la Fiscalía de Estados Unidos, que les atribuye formar parte de una conspiración para torturar a opositores políticos y militares.
Los nuevos cargos, incorporados a la causa la semana pasada, amplían el proceso judicial que ya afrontaban por presuntamente utilizar su poder para facilitar el tráfico de cocaína hacia Estados Unidos. Ambos han rechazado también dichas acusaciones.
Los nuevos cargos, incorporados la semana pasada, amplían el proceso judicial que ya afrontaban por presuntamente utilizar su poder para facilitar el tráfico de cocaína. Ambos habían negado previamente esas acusaciones.
Según los fiscales, Maduro ordenó torturar a políticos opositores y militares sospechosos de conspirar contra su Gobierno para mantenerse en el poder. La acusación recoge un supuesto episodio de 2014 en el que habría ordenado secuestrar a militares para obtener información sobre posibles disidentes y pidió a sus subordinados que "apretaran más" cuando algunos se resistieron.
Flores habría respaldado el plan, según el documento judicial. Sin embargo, ninguno de los dos está acusado de ejecutar personalmente actos de tortura.
Está previsto que el juicio comience el 1 de junio de 2027. Si fueran declarados culpables de todos los cargos, ambos se enfrentarían a una pena mínima obligatoria de 50 años de prisión.
Maduro y Flores fueron capturados por el Ejército estadounidense el 3 de enero en Caracas, durante una operación ordenada por el presidente Donald Trump, y trasladados a Nueva York. Desde entonces, permanecen detenidos en Brooklyn.
La vicepresidenta de Maduro, Delcy Rodríguez, asumió el liderazgo de Venezuela tras su captura y ha intensificado la cooperación con Washington.