El Gobierno italiano ha prorrogado siete días los controles en puertos y aeropuertos a los viajeros procedentes de España, que impuso tras la crisis migratoria de Ceuta, y ha anunciado una reunión bilateral para estudiar su retirada.
Italia mantendrá una semana más los controles a quienes llegan desde España, aunque el final empieza a verse. El Gobierno de la ultraderechista Giorgia Meloni ha decidido este viernes prorrogarlos siete días y, al mismo tiempo, ha anunciado que los ministros de Interior de los dos países se verán la próxima semana. Sobre la mesa estarán medidas de cooperación alternativas que permitan levantar los controles.
La prórroga no es casual. Con estos siete días, los controles italianos duran lo mismo que los que España aplica en reciprocidad, que el Gobierno español amplió el 30 de septiembre hasta al menos el 22 de octubre.
Mientras sigan en vigor, los dos países tienen suspendidas entre sí las ventajas de la libre circulación del espacio Schengen. Los pasajeros que llegan del otro país, tanto en avión como en barco, pueden ser sometidos a controles a su llegada.
De la crisis de Ceuta al choque con Roma
Todo arrancó a finales de julio. El 30 de ese mes, miles de personas entraron de forma irregular en Ceuta desde Marruecos, y casi todas habían vuelto en menos de dos días. Al día siguiente, Roma anunció que suspendía temporalmente Schengen con España y desde el 1 de agosto empezó a revisar a los viajeros en puertos y aeropuertos.
Según el Ministerio del Interior italiano, eran controles selectivos, dirigidos sobre todo a ciudadanos de fuera de la Unión Europea. El Ejecutivo italiano justificó la medida en la necesidad de reforzar la protección de las fronteras europeas, como garantía de su seguridad nacional, y de prevenir posibles amenazas terroristas.
En Madrid sentó muy mal. El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, la calificó de "absurda" y de "vergüenza", y una semana después España respondió con controles recíprocos para los viajeros procedentes de Italia. Hasta que se celebre la reunión, los controles siguen activos en los dos sentidos.