La Confederación Europea de Sindicatos pide que la menopausia se incluya en la legislación laboral de la UE, mientras el Parlamento Europeo estudia el tema y la Comisión descarta una estrategia específica.
La Confederación Europea de Sindicatos (ETUC), que representa a 45 millones de afiliados en 41 países europeos, está presionando para que la menopausia se reconozca en la legislación laboral de la UE y sostiene que la falta de apoyo está costando a las mujeres salarios, oportunidades de carrera e ingresos de pensión.
"Los riesgos para la salud de las mujeres relacionados con el trabajo siguen siendo en gran medida ignorados por la ley, que continúa orientada hacia los empleos dominados por hombres", afirmó la secretaria general adjunta de la ETUC, Isabelle Schömann. "Ya es hora de que la ley se ponga al día con la realidad de toda la fuerza laboral actual y con los riesgos a los que se enfrenta".
La iniciativa llega en un momento en que el Parlamento Europeo examina un informe que pide tratar la menopausia como una cuestión económica, laboral y social, mientras que la Comisión Europea se ha quedado corta y no ha llegado a proponer una estrategia específica de la UE sobre la menopausia.
La menopausia, que suele producirse entre los 45 y los 55 años, afecta a una parte importante de la población activa. En torno al 30% (fuente en inglés)de las mujeres sufre síntomas que afectan a su capacidad para trabajar, entre ellos fatiga, alteraciones del sueño, sofocos, dolores articulares, ansiedad y dificultades de concentración. Alrededor del 85% de las mujeres experimenta al menos uno de esos síntomas.
Las investigaciones citadas por la confederación han constatado que los ingresos de las mujeres en Noruega disminuyeron un 7,4% en el cuarto año tras un diagnóstico de menopausia, una caída vinculada a la reducción de las horas de trabajo, las bajas por enfermedad y las promociones perdidas.
"La pérdida de salario, las promociones frustradas y unas pensiones más bajas constituyen el precio que están pagando millones de mujeres por la falta de adaptación del trabajo a la menopausia", señaló Schömann.
Crece la presión para que actúe la UE
La campaña se enmarca en un reconocimiento creciente de la menopausia en la agenda de igualdad de género de la UE, aunque las protecciones concretas en el lugar de trabajo siguen siendo en gran medida competencia de las legislaciones nacionales y de los empleadores.
En noviembre de 2025, la comisaria de Igualdad, Hadja Lahbib, afirmó (fuente en inglés)que la Comisión no estaba preparando una estrategia específica de la UE sobre la menopausia y señaló los proyectos de investigación financiados a través de Horizon 2020 y Horizon Europe que abordan sus repercusiones médicas y sociales.
Desde entonces, la Comisión ha incorporado la menopausia a su 'Gender Equality Strategy 2026-2030' (estrategia de igualdad de género 2026-2030) (fuente en inglés), publicada en marzo. La estrategia se compromete a intercambiar buenas prácticas nacionales para abordar la pobreza menstrual y de menopausia y a realizar un estudio, previsto para 2028, sobre los beneficios económicos y sociales de reducir la brecha en salud de las mujeres, incluida la menopausia.
Estos compromisos representan un cambio hacia el reconocimiento de la menopausia en la agenda de igualdad más amplia de la UE, pero no llegan a proponer una legislación específica que establezca los derechos laborales de las trabajadoras menopáusicas.
El Parlamento Europeo quiere dar un paso más en esta cuestión. La eurodiputada socialista española Lina Gálvez encabeza un borrador de informe (fuente en inglés) titulado 'Menopause beyond a health issue: turning menopause into an economic, working and social priority' (la menopausia más allá de un problema de salud: convertirla en una prioridad económica, laboral y social).
El borrador, que volverá a debatirse en el pleno el próximo año, pide una estrategia específica de la UE, más investigación, campañas públicas para combatir el estigma, un mejor apoyo en el trabajo y un mejor acceso a la atención sanitaria.
"Por tanto, es esencial contar con una estrategia de la UE que incluya una investigación europea más amplia e inclusiva, campañas públicas basadas en datos para cambiar las percepciones sociales, un mejor apoyo en el entorno laboral y un mejor acceso a la atención sanitaria", escribió Gálvez en el borrador de informe. "Es hora de que la UE aborde la menopausia".
El informe sigue siendo una iniciativa parlamentaria, no una política adoptada por la UE.
Los sindicatos quieren cambios en el trabajo
Para la ETUC, la prioridad es garantizar que la menopausia se tenga en cuenta en la forma en que se organizan y regulan los lugares de trabajo.
Entre sus demandas figuran evaluaciones de riesgos que incluyan la temperatura, la ventilación y las instalaciones del centro de trabajo, horarios flexibles y trabajo a distancia, formación para responsables y personal de recursos humanos, así como adaptaciones físicas como controles de temperatura y equipamiento ergonómico.
La confederación también quiere que las políticas sobre la menopausia se negocien con los sindicatos y que después se apliquen y supervisen, junto con la distribución gratuita en el trabajo de productos menstruales y para la menopausia.
"La manera en que se organiza el trabajo puede marcar una diferencia crucial a la hora de determinar el impacto de la menopausia", indicó Schömann, que añadió que los sindicatos ya están negociando convenios colectivos que contemplan adaptaciones en el lugar de trabajo y fórmulas flexibles.