París se ha despertado este domingo con daños generalizados después de que la violencia haya eclipsado las protestas del sábado por el coste de la vida. Las calles han aparecido cubiertas de restos, con bicicletas calcinadas y vehículos dañados, mientras que en toda la ciudad los comercios presentaban escaparates destrozados e indicios de saqueo.
Entre las empresas afectadas se encuentran cadenas como Nike, Sephora y Burger King, y también se han roto las ventanas de la taquilla de la Ópera de París. Los equipos de limpieza han trabajado para despejar las calles, al tiempo que los operarios empezaban a reparar las fachadas de las tiendas.
Los disturbios se han producido en medio de manifestaciones convocadas en todo el país contra la subida de precios.