El domingo por la mañana, los cristales rotos y la basura cubrían las calles mientras los parisinos salían de sus edificios tras un día de caos en toda Francia.
Las grandes empresas y los comercios de barrio han empezado a recuperarse de los saqueos generalizados registrados el sábado en Francia, después de que las protestas por el coste de la vida derivaran en escenas de violencia en las que individuos encapuchados irrumpieron en tiendas y se marcharon con mercancía.
Las autoridades francesas señalan que se han saqueado comercios en ciudades como Lyon, Marsella, Burdeos, Rennes, Estrasburgo, Grenoble, Niza y Limoges, además de en la capital francesa, París.
Entre los objetivos figuraban grandes cadenas de supermercados, como Carrefour, Franprix y Monoprix, así como boutiques de lujo, bares y tiendas de vapeo.
Grupos de personas encapuchadas, muchas vestidas de negro, recorrieron las calles, rompieron escaparates y tiraron de las persianas metálicas hasta forzarlas, antes de llevarse artículos de las estanterías.
Este domingo por la mañana, los cristales rotos y la basura se acumulaban en las calles cuando los parisinos salían de sus edificios de viviendas y se encontraban con las secuelas de los destrozos.
El presidente y consejero delegado del Grupo Carrefour, Alexandre Bompard, ha afirmado este domingo que un "total de 50 tiendas" se han visto afectadas, "incluidas 19 tiendas de conveniencia y supermercados Carrefour".
Explicó que entre los lugares afectados hay establecimientos en París, Rennes, Lille y Burdeos, entre otros.
"Mis pensamientos también están con las 1.500 tiendas pertenecientes a todas las demás cadenas de distribución y con todos los comerciantes que han sufrido la misma violencia inaceptable", añadió Bompard, que subrayó que los destrozos tendrán "considerables consecuencias humanas y económicas".
"Decenas de empleados de nuestros socios franquiciados se verán obligados a pasar a jornadas reducidas", afirmó. "El coste de las reparaciones ascenderá con creces a diez millones de euros".
Un comerciante cerca de la plaza de la República cuya tienda había sido destrozada por los alborotadores explicó al medio 'Brut' que había invertido todos sus ahorros en el negocio y que sentía que lo había perdido todo. "No sé cómo voy a salir adelante ni cómo voy a vivir con mi familia", dijo.
'Brut' señaló que un vecino había decidido organizar una colecta para ayudar al hombre a levantarse de nuevo.
El alcalde de París, Emmanuel Grégoire, también se ha comprometido a ofrecer todo su apoyo a los negocios afectados en la capital y ha anunciado que ha solicitado la creación de un "grupo de trabajo de emergencia para apoyar a los comerciantes que han sido víctimas de actos de vandalismo".
"Su papel será evaluar los daños, acompañar a los comerciantes afectados y ayudarles con los trámites administrativos y de seguros", señaló. "Dais vida a París cada día. Hoy le toca a París estar a vuestro lado".
Saqueadores agreden a un equipo de 'Euronews'
Un equipo de 'Euronews' fue agredido por saqueadores en París el sábado, cerca de la plaza de la República, mientras informaba sobre la situación.
El equipo se dirigía a otro punto cuando se topó con individuos encapuchados que estaban saqueando un supermercado Intermarché Express cercano.
"Estábamos en el bulevar de Magenta, no muy lejos de un supermercado que estaba siendo saqueado por jóvenes, adultos jóvenes, adolescentes. Cuando vieron que estaba mos filmando, empezaron a golpear a mi cámara e intentaron quitarle el micrófono y nos rodearon", explicó Estelle Nilsson-Julien, corresponsal de 'Euronews' en París.
"Luego le empujaron contra la pared y empezaron a golpearle y darle puñetazos. A mí también me golpearon. Le dieron un puñetazo en la cara, pero como llevaba gafas protectoras y mascarilla, no resultó herido", añadió.
Otra periodista de 'Euronews' sobre el terreno informó de que una marcha que avanzaba por el bulevar de Clichy hacia la plaza de Clichy, al otro lado de París, se mantuvo pacífica.
El ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, señaló en un balance este domingo que más de 600 policías, gendarmes y bomberos resultaron heridos el sábado, y que se detuvo a más de 2.000 personas.