Nunca antes se habían adjudicado tantas obras de arte como en la 20ª subasta de Autistic Art, celebrada en el Museo de Bellas Artes.
Entre los 123 lotes subastados se pudo pujar por dibujos de jóvenes autistas húngaros y por obras y productos de diseño inspirados en ellos. Las pinturas, esculturas e instalaciones fueron donadas por algunos de los creadores húngaros más reconocidos y en la gala las figuras más destacadas del mundo empresarial del país levantaron sus paletas para pujar.
"Este año se ha preparado una colección compuesta por 23 piezas. Nos hemos dirigido a artistas contemporáneos y aquí no hay que pensar solo en artistas plásticos, sino también en escritores, músicos, ceramistas, creadores de joyas, que han reaccionado a las obras de los jóvenes autistas, y a esto le hemos dado el título 'Respuestas", explicó la directora gerente de Autistic Art, Kovács Henrietta.
En la subasta de este año se han recaudado más de 130 millones de forint (356.000 euros), una cifra que supone un récord. La fundación destinará una parte importante de lo recaudado a la construcción y funcionamiento de hogares residenciales adaptados a personas con autismo.
Son centros especialmente diseñados y seguros, donde los padres pueden dejar a sus hijos autistas con tranquilidad mientras ellos se reincorporan al trabajo. El autismo es un trastorno del desarrollo que dura toda la vida y que en Hungría afecta a cerca de 150.000 personas.
Según las estimaciones, una de cada 68 personas es autista, de modo que una persona media tiene varios conocidos o familiares con autismo. Entre los hombres se da aproximadamente tres veces más que entre las mujeres.