Pocas horas después de que Trump afirmara públicamente que Rusia hacía "poco" por ayudar a resolver la guerra que iniciaron EE.UU. e Israel en territorio iraní, Moscú ha reafirmado su apoyo a Teherán a través de Serguéi Lavrov.
"Estoy convencido de que la causa de Irán, como la de Rusia, es una causa justa", ha afirmado este lunes el ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, en una rueda de prensa conjunta en Teherán con su homólogo iraní, Abbas Araqchi. Lavrov ha acusado a Washington e Israel de haber lanzado lo que describió como una campaña militar no provocada contra el país, al tiempo que reafirmó el compromiso de Moscú de seguir apoyando a Teherán.
Sus declaraciones se produjeron unas horas después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, defendiera aliviar la presión económica sobre Moscú, alegando que nuevas sanciones podrían poner en peligro las negociaciones para poner fin a la guerra en Ucrania. Este también declaró querer garantizar que Rusia no prestara más apoyo a Irán.
"Rusia está haciendo muy poco, si es que hace algo, para ayudar a la República Islámica de Irán, en comparación con lo que podrían estar haciendo, y quiero que siga siendo así", escribió Trump en Truth Social este domingo.
El presidente estadounidense dijo que no quería arriesgarse a alejar a Rusia de la mesa de negociación imponiendo más presión económica, pese a las críticas por su reciente decisión de dejar sin efecto algunas sanciones que tenían como objetivo a Moscú. "Estoy en proceso de negociar la paz en la guerra entre Rusia y Ucrania, y no quiero hacer nada que, de forma imprudente, aleje a Rusia de la mesa de negociación", escribió Trump.
Moscú promete seguir apoyando a Teherán
Lavrov ha señalado que Rusia sigue dispuesta a ayudar a encontrar una solución diplomática al conflicto entre Irán y Estados Unidos e Israel, al que caracterizó como una crisis provocada por la acción militar estadounidense e israelí. "Volvimos a expresar la disposición de nuestro país a ayudar a encontrar soluciones mutuamente aceptables para superar esta crisis provocada por el hombre", afirmó, según declaraciones recogidas por medios controlados por el Kremlin.
Lavrov celebró la disposición declarada de Teherán a apostar por la vía diplomática y pidió volver a las condiciones que imperaban antes del conflicto en el golfo Pérsico y el estrecho de Ormuz, entre ellas restablecer la libertad de navegación y garantizar que no se reanuden las acciones militares.
Más allá del respaldo diplomático, este dejó claro que Rusia no tiene intención de abandonar su relación económica con Teherán. "A pesar de las difíciles circunstancias, Rusia no tiene la intención de abandonar la aplicación de los acuerdos con Irán en los ámbitos económico y de inversión", dijo Lavrov.
Trump defiende aliviar la presión sobre Moscú
En la misma publicación en Truth Social, Trump lanzó nuevas críticas al presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, al que acusó de perjudicar los mercados mundiales de diésel con la continuación de los ataques ucranianos contra refinerías rusas de petróleo.
Trump sostuvo que eran los ataques de Kiev y no la invasión lanzada por Moscú ni la guerra de Washington contra Irán los que estaban perjudicando a los agricultores, empresas y consumidores estadounidenses, y elogió a Rusia por haber accedido a suministrar diésel a los mercados internacionales a precios relativamente bajos.
Este también acusó a Zelenski de tener poco interés en poner fin a la guerra, sugiriendo que Ucrania había desaprovechado oportunidades anteriores para negociar un acuerdo más favorable.
Sus declaraciones llegaron después de la decisión de Washington de dejar sin efecto un nuevo paquete de sanciones contra Rusia y de suavizar las restricciones al diésel ruso, medidas que han suscitado críticas por proporcionar a Moscú ingresos adicionales mientras continúa su guerra contra Ucrania. La Casa Blanca ha defendido su enfoque como parte de los esfuerzos para preservar las negociaciones de paz y aliviar la presión sobre los mercados mundiales de combustible.