Las movilizaciones han llegado a Grecia, Italia y Portugal, mientras colectivos españoles debaten si mantener las acampadas o concentrar esfuerzos en la huelga general del 11 de noviembre.
El movimiento de acampadas por el derecho a la vivienda se ha extendido durante la última semana a distintas ciudades europeas, desde Atenas y Tesalónica, en Grecia, hasta grandes urbes italianas y Lisboa, en Portugal. En España, donde surgieron las protestas, los colectivos movilizados debaten si mantener esta forma de protesta.
En Oviedo, la acampada de la plaza de la Escandalera, instalada frente al Teatro Campoamor desde el 2 de octubre, coincide con la celebración de los premios Princesa de Asturias, prevista para este viernes. Los participantes mantienen así la reivindicación del derecho a la vivienda en una ciudad que estos días acoge a representantes institucionales, premiados y periodistas.
La acampada de Oviedo también ha sido objeto de agresiones. La Policía Nacional informó el lunes de la detención de cuatro personas vinculadas con la extrema derecha por un ataque ocurrido durante la madrugada del sábado, en el que uno de los participantes resultó herido.
Los arrestados, a quienes se atribuyen delitos de desórdenes públicos y de odio, fueron puestos a disposición judicial. Según la investigación, durante la agresión realizaron gestos y proclamas de exaltación del nazismo.
La movilización también ha puesto de manifiesto las diferencias sobre la estrategia que debe seguir el movimiento. Algunas organizaciones defienden descentralizar las protestas y concentrar los esfuerzos en la huelga general convocada en España para el próximo 11 de noviembre.
La capital asturiana acogerá además este viernes una manifestación republicana en la plaza de la Escandalera, convocada a las 17:00, bajo el lema "Asturias no tiene Princesa, tiene dignidad", coincidiendo con la llegada de invitados a la ceremonia de entrega de los galardones.