Encuéntranos
Publicidad

Trump se alinea con Rusia contra Ucrania, según un exgeneral de EE.UU.

Vladímir Putin y Donald Trump
Vladímir Putin y Donald Trump -  Derechos de autor  AP Photo
Derechos de autor AP Photo
Por Shona Murray
Publicado
Compartir Comentarios Sigue a Euronews en Google
Compartir Close Button

El general Ben Hodges alerta de que la línea de Washington debilita a Ucrania y el exembajador ante la OTAN Kurt Volker pide a Europa prepararse ante menos apoyo de EE.UU.

El teniente general retirado del Ejército estadounidense Ben Hodges ha acusado al presidente Donald Trump de socavar deliberadamente la capacidad de Ucrania para defenderse de Rusia, y ha señalado que las acciones de la Administración eran "totalmente previsibles".

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

"Nunca iba a apoyar a Ucrania, y se iba a poner del lado de Rusia, las señales estaban ahí", afirmó Hodges a 'Euronews'.

"No confío en que esta Administración sea honesta sobre lo que está haciendo con Rusia a favor o en contra de Ucrania", dijo en una entrevista desde su casa en Fráncfort. "Lo que le ha hecho a Ucrania era totalmente previsible".

Hodges considera que las recientes decisiones de Estados Unidos, que limitan las defensas de Ucrania y su capacidad de responder a los bombardeos rusos, están concebidas para presionar a Kiev y obligarla a ceder territorio a cambio de poner fin a la guerra.

"Este ha sido el objetivo de la Administración desde el principio, cuando el secretario de Estado estadounidense, Rubio, dijo en las primeras semanas en el cargo que Ucrania iba a tener que ceder parte de su territorio para acabar la guerra, como si se tratara de una operación inmobiliaria en Manhattan", señaló.

En los últimos días, el presidente estadounidense, Donald Trump, ha exigido a Ucrania que deje de atacar las refinerías rusas de diésel como parte de su respuesta militar a la invasión a gran escala ordenada por el Kremlin.

El Gobierno ucraniano dijo que aceptaría si Rusia dejaba igualmente de atacar la infraestructura energética ucraniana. El Kremlin se negó.

Trump también ha dejado sin efecto nuevas sanciones bipartidistas contra Rusia apenas unos días antes de que entraran en vigor. Las medidas, parte de la llamada Ley Lindsey Graham, bautizada así en honor al difunto senador republicano, incluían aranceles a los principales compradores de petróleo ruso.

Desde entonces, Ucrania no ha podido acceder al sistema de satélites Starlink, propiedad de Elon Musk pero controlado por Estados Unidos. El Ejército ucraniano lo utiliza para interceptar drones de propulsión a reacción, a menudo drones Shahed de origen iraní.

El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, afirma que el acceso del Ejército está limitado a partir de velocidades superiores a 161 km/h, lo que significa que ya no pueden interceptar estos drones mortales.

Al hablar con periodistas en Bruselas la semana pasada, Zelenski calificó la situación de "dolorosa" y señaló las vidas perdidas como consecuencia de estas restricciones.

Trump también ha pedido la celebración de elecciones en Ucrania y la sustitución de Zelenski.

Ha responsabilizado a los ataques ucranianos contra las refinerías rusas del aumento del precio del diésel, pese a la subida de los precios de la energía tras los ataques estadounidenses e israelíes contra Irán en febrero.

La perturbación resultante en el tráfico marítimo a través del Estrecho de Ormuz, una vía navegable clave por la que normalmente transita en torno a una quinta parte del suministro mundial de petróleo, ha añadido presión a los mercados energéticos.

Washington también ha sido objeto de escrutinio por la entrega de interceptores de Defensa aérea Patriot a Ucrania, financiados por países europeos.

Según la Prioritised Ukraine Requirements List (PURL) de la OTAN, los aliados europeos y Canadá compran armas e interceptores de fabricación estadounidense para Ucrania.

Sin embargo, la escasez global de sistemas Patriot ha complicado los esfuerzos para reforzar las defensas de Kiev, con los arsenales estadounidenses bajo presión como resultado de las operaciones militares en Irán.

Un responsable de la OTAN dijo a 'Euronews' que las entregas del programa PURL continúan, pero evitó comentar específicamente los envíos de sistemas Patriot.

Hodges se muestra pesimista sobre la posibilidad de un avance entre Washington y Kiev, y sostiene que el estancamiento responde a una decisión política deliberada.

"No hay ni la más mínima posibilidad de que la Administración esté proporcionando sistemas Patriot de Defensa", añadió.

"Están incluso impidiendo que otros países entreguen esos sistemas a Kiev", afirmó Hodges a 'Euronews'.

Zelenski también ha señalado que la entrega de interceptores Patriot se está retrasando, pese a la importancia de estos sistemas para defenderse de determinados ataques con misiles rusos.

"En estos momentos, un nuevo paquete de misiles sigue pendiente de la firma del señor Hegseth", dijo Zelenski este martes.

Los socios europeos también están a la espera de la aprobación estadounidense para transferir interceptores Patriot de sus propios arsenales a Ucrania, añadió Zelenski en una entrevista con un periódico italiano.

"Las acciones de la Administración en relación con los interceptores Patriot y la inteligencia tienen como objetivo presionar a Ucrania para que acepte un resultado terrible, por el cual Ucrania tendría que consentir que Rusia conserve lo que ha tomado y quizá incluso más", afirmó Hodges.

"Lo terrible de lo que está haciendo Trump es que tiene consecuencias reales de vida o muerte para los ucranianos", señaló Kurt Volker, antiguo embajador de Estados Unidos ante la OTAN que ejerció durante la primera Administración Trump.

Europa, instada a adoptar una postura más firme frente a Rusia

Tanto Hodges como Volker sostienen que los países europeos deben responder de forma más decidida a la agresión híbrida de Rusia.

Advierten de que, si el presidente ruso, Vladímir Putin, considera que Washington está del lado de Moscú, el Kremlin podría sentirse envalentonado para intensificar sus ataques.

Los países de la OTAN se han enfrentado a una serie de incidentes en la llamada zona gris, entre ellos incursiones de drones, actos de sabotaje e incendios provocados. Sin embargo, los Gobiernos europeos se han mostrado reticentes a atribuir formalmente la responsabilidad a Moscú. Alemania y Estonia figuran entre los países que solo recientemente han culpado a Rusia de determinados incidentes.

Hodges sostiene que los Gobiernos europeos deben reconocer en cada caso a Rusia como agresor e imponer consecuencias por los ataques.

Propuso que los países europeos se incauten de los buques de la flota en la sombra rusa que operan en el mar Negro en respuesta a estos incidentes. También pidió poner fin a la concesión de visados a ciudadanos rusos que entran en la Unión Europea y instó a los Gobiernos europeos a reconsiderar el uso de activos rusos congelados para apoyar a Ucrania.

Europa tiene que decirle a Rusia: "cada vez que tengamos un incidente, confiscaremos un buque de la flota en la sombra en el mar Negro", afirmó Hodges.

"Y ¿cómo demonios siguen obteniendo visados los rusos para moverse por Europa?", se preguntó.

Aunque varios Gobiernos de la Unión Europea consideran que los activos rusos congelados podrían servir tanto como compensación por los daños causados por la guerra como sanción por los crímenes de guerra y la agresión de Rusia, el Gobierno belga sigue oponiéndose a su utilización sin garantías suficientes frente a los riesgos financieros y legales.

En Euroclear, un depositario belga, se mantienen alrededor de 180.000 millones de euros, lo que representa la gran mayoría de los aproximadamente 220.000 millones.

Hodges afirma que la negativa de Bélgica a ceder en este asunto es "inaceptable".

"Es inaceptable que el país que alberga la OTAN y la Unión Europea esté tan poco dispuesto a abrir la puerta a una de las mejores cosas que podemos hacer para apoyar a Ucrania", añadió.

Volker, que también fue enviado especial de Estados Unidos para Ucrania durante la primera Administración Trump, dijo que Europa necesita desarrollar un "Plan B" para su seguridad a medida que cambia la relación de Washington con Moscú.

Durante décadas, la arquitectura de seguridad europea ha dependido en gran medida de Estados Unidos. Volker señaló que podría ser necesario un nuevo acuerdo que implique a los países europeos y a otros aliados, inspirado en la llamada coalición de los dispuestos, para defender el continente.

Europa debe "empezar a responder a los ataques híbridos, de lo contrario uno de ellos llevará a una gran escalada", advirtió Volker, que alertó de que Putin podría sentirse envalentonado por su relación con Trump.

Los Gobiernos europeos también deberían dejar claro que cualquier avión o dron que entre ilegalmente en el espacio aéreo de la OTAN será interceptado, añadió Volker.

Añadió que Rusia debería ser considerada responsable si se producen víctimas civiles como resultado de estos incidentes.

Ir a los atajos de accesibilidad
Compartir Comentarios Sigue a Euronews en Google

Noticias relacionadas

La OTAN presenta una nueva estrategia para que cualquier ataque enemigo resulte "totalmente inútil"

El embajador de EE.UU. ante la OTAN: revisión de tropas en Europa dependerá de 'America First'

Trump se alinea con Rusia contra Ucrania, según un exgeneral de EE.UU.