De la tumba de Jim Morrison en París a los inquietantes mausoleos cubiertos de vegetación en Londres, estos cementerios históricos se presentan como una alternativa fascinante a las tradicionales atracciones de Halloween, entre misterio, arte e historia.
Olvídate de las casas encantadas caras y de las rutas de fantasmas abarrotadas de turistas. Algunos de los lugares con más atmósfera para pasar Halloween son los cementerios históricos, donde los mausoleos derruidos, las esculturas elaboradas y los nombres célebres aportan todo el escenario inquietante que necesitas, y la entrada suele ser gratuita.
Una nueva clasificación de 30 ciudades ha identificado los mejores lugares para explorar los cementerios más fascinantes de Europa, de París a Oslo.
El 'Tombstone Tourism Index', elaborado por la aplicación de eSIM de viajes Saily, ha tenido en cuenta cinco factores a la hora de evaluar los cementerios: sus "residentes" famosos, su valor visual, su condición de patrimonio, la posibilidad de visitarlos sin aglomeraciones y la facilidad de acceso en transporte público desde el centro de la ciudad.
A cada categoría se le ha asignado un peso específico en porcentaje para determinar cuáles son los cementerios con mayor atractivo turístico.
"Cada octubre, la gente hace cola durante horas en atracciones terroríficas mientras pasa de largo ante lo auténtico, algunos de los lugares con más atmósfera e historias de cualquier ciudad", señaló Matas Cenys, responsable de producto de Saily.
"Los cementerios históricos son museos al aire libre, con escultura e historias increíbles, y no cobran entrada. Halloween es una buena excusa para descubrirlos, pero merece la pena visitarlos cualquier día del año", añadió.
Los cementerios con más atmósfera de Europa
Cementerio del Père Lachaise, París
Aunque el legendario camposanto parisino reúne unas 70.000 tumbas en 44 hectáreas, aquí están enterradas nada menos que 1.445 personas célebres, muchas de las cuales atraen visitantes durante todo el año.
El Père Lachaise es el lugar de descanso eterno de figuras como Chopin, Édith Piaf, Oscar Wilde, Jim Morrison, Marcel Proust, Gertrude Stein, Molière, Balzac o Sarah Bernhardt, por citar solo a algunos.
La tumba del vocalista de The Doors, Jim Morrison, es especialmente popular, mientras que la sepultura de Oscar Wilde, cubierta de marcas de pintalabios, ha tenido que protegerse con una barrera de cristal.
En Wikimedia Commons se han compartido más de 4.500 fotografías del lugar, lo que lo convierte en el cementerio más documentado del planeta. Además, la visita es gratuita y se encuentra a solo 15 minutos del centro de París.
Conviene descargar la aplicación oficial para orientarse en este espacio inmenso y evitar perderse, sobre todo en plena temporada de Halloween.
Vår Frelsers Gravlund, Oslo
Al pensar en la capital noruega no vienen necesariamente a la mente los cementerios. Probablemente se deba a que Vår Frelsers Gravlund apenas suma 123 reseñas en Google, lo que lo convierte en el secreto mejor guardado del índice.
Aun así, el cementerio está a solo 10 minutos del centro de Oslo y acoge las tumbas del padre del teatro moderno Henrik Ibsen, del autor de 'El grito' Edvard Munch, del pintor Christian Krohg y del explorador polar Fridtjof Nansen.
Estas cuatro figuras que definen la historia de Noruega reposan a escasos pasos unas de otras en un cementerio llamativo, ajardinado en la época victoriana. Merece la pena incluirlo en cualquier lista de imprescindibles de un viaje escandinavo.
Cementerio de Dean, Edimburgo
Este camposanto de Edimburgo es aún menos conocido que Vår Frelsers Gravlund, con solo 90 reseñas en Google, pese a que se encuentra a unos pasos de la calle más concurrida de la ciudad.
El cementerio de Dean, catalogado como bien de categoría A, se sitúa entre Queensferry Road y el Water of Leith y está repleto de elaborados monumentos victorianos.
Las personas enterradas aquí figuran entre quienes levantaron la Edimburgo moderna, como el arquitecto William Playfair, el filósofo Dugald Stewart y el retratista Henry Raeburn.
Cementerio de Olšany, Praga
El cementerio de Olšany, en Praga, es un auténtico laberinto de tumbas barrocas derruidas, monumentos modernistas elaborados y senderos cubiertos de vegetación, lo que lo convierte en un lugar especialmente recomendable para pasear en temporada de Halloween.
Aquí está enterrado Franz Kafka, una de las figuras literarias más célebres de Praga, otro motivo para acercarse a este histórico camposanto.
La visita puede combinarse con el cercano cementerio de Vyšehrad, donde reposan iconos de la cultura checa como los compositores Antonín Dvořák y Bedřich Smetana, el artista Alfons Mucha y el escritor Karel Čapek.
Cementerio de Highgate, Londres
Considerado por muchos el cementerio con más atmósfera del Reino Unido, Highgate, en Londres, genera cierta controversia porque la entrada no es gratuita, salvo para los titulares de una tumba o quienes disponen de un pase de propietario.
Aun así, sigue siendo muy popular, y con razón.
Aquí fue enterrado Karl Marx, junto a George Eliot, Christina Rossetti y Michael Faraday.
La arquitectura neogótica victoriana resulta especialmente impresionante, con mausoleos cubiertos de vegetación, ángeles envueltos en hiedra y una avenida de inspiración egipcia.
Todo el recinto está protegido como bien de grado I, cuenta con unas 950 sepulturas de personajes destacados y es muy fotogénico, así que merece la visita si los cementerios te interesan.