La Autoridad Nacional de Seguridad del país advirtió de que el rápido avance de la inteligencia artificial también supone un «grave riesgo» para las empresas y organizaciones noruegas.
La Autoridad Nacional de Seguridad de Noruega (NSM) ha informado este martes de que el número de ciberataques "exitosos" dirigidos contra organizaciones noruegas se ha triplicado en los últimos seis meses, y ha advertido de una amenaza persistente para la seguridad nacional.
En un nuevo informe, la NSM, implicada en los esfuerzos para contrarrestar el espionaje y las amenazas híbridas, ha señalado que la industria de defensa del país y el sector espacial están especialmente expuestos al riesgo cibernético.
"Esto también se aplica a las infraestructuras críticas y a los proveedores de servicios de organizaciones que son importantes para la seguridad nacional", indicó.
"La NSM no había hecho pública antes este tipo de evaluación", añadió el director, Arne Christian Haugstøyl. "Lo hacemos ahora porque es absolutamente necesario reforzar tanto la resiliencia como la capacidad de gestionar operaciones cibernéticas en las organizaciones noruegas".
El informe llega en un contexto de advertencias crecientes en toda Europa sobre supuestos ataques híbridos rusos, incluidas operaciones de ciberataque.
En agosto, medios noruegos informaron de que un grupo de piratas informáticos ruso había declarado la guerra a Noruega y se había atribuido la responsabilidad de un ataque de denegación de servicio distribuido (DDoS) que, según esas informaciones, había afectado a varios servicios digitales del Gobierno.
En su informe publicado este martes, la NSM no señaló a ningún actor concreto, pero indicó que determinadas empresas y organizaciones están siendo sometidas cada vez más a tareas de reconocimiento y a ataques de 'ransomware' y DDoS.
La agencia también advirtió del riesgo que entraña la tecnología de inteligencia artificial, que, según afirmó, supone un "grave riesgo" para las empresas y organizaciones noruegas.
"La IA analiza grandes cantidades de datos e identifica vulnerabilidades más rápido de lo que han podido hacerlo los humanos", explicó Haugstøyl. "Estas vulnerabilidades abren nuevas oportunidades para ciberataques a mayor velocidad y a una escala más amplia.
"Esto significa que el riesgo está aumentando, y que el ritmo al que se implantan las medidas de seguridad debe acelerarse".