La compañía Villa Vie Residences suspende operaciones por la subida del combustible tras el conflicto en Irán. En este 2026, la firma da siete horas a los residentes del buque Odyssey para desembarcar en Sihanoukville e inicia un periodo de reestructuración de dos meses.
Unos 200 pasajeros que habían pagado para vivir en un crucero mientras recorrían el mundo han quedado repentinamente varados en un puerto de Camboya después de que la compañía se quedara sin dinero, ha informado este miércoles un responsable.
El operador con sede en Estados Unidos, Villa Vie Residences, ha asegurado que ha "suspendido las operaciones en Camboya", y ha atribuido la decisión a un aumento "extraordinario" del coste del combustible desde que comenzó la guerra de Irán, que ha hecho que su modelo operativo actual sea "extremadamente complicado".
"Desde que comenzó el conflicto a finales de febrero, hemos adoptado medidas importantes para reducir el consumo de combustible, incluida la ralentización del itinerario y pasar más tiempo en puerto", la compañía dijo.
"Esas medidas no han bastado para compensar el aumento extraordinario del coste del combustible y no hemos podido seguir asumiendo las pérdidas operativas resultantes. Trasladar íntegramente ese incremento a los residentes no es una solución realista.
"Nuestra prioridad ahora es apoyar a los residentes, a la tripulación y a los empleados mientras trabajamos en una reestructuración y recapitalización durante los próximos 60 días. Ese trabajo sigue en marcha y no hay ningún resultado garantizado".
Un hogar permanente en el mar
El barco Odyssey, con capacidad para 650 pasajeros, zarpó de Irlanda del Norte en octubre de 2024 para un viaje continuo en el que los residentes podían comprar o alquilar camarotes para unas vacaciones o de por vida, y algunos pasajeros vendieron todo lo que tenían para poder pagarlo.
El operador había ofrecido "make the Odyssey your permanent home" (hacer del Odyssey su hogar permanente), con un precio de compra de una suite para toda la vida útil del buque a partir de 230.000 dólares (206.700 euros).
Sin embargo, a los pasajeros se les dieron unas siete horas para desembarcar durante una escala programada en el puerto camboyano de Sihanoukville, en el golfo de Tailandia, según Long Dimanche, vicegobernador de la provincia de Preah Sihanouk.
Explicó que 203 huéspedes y 156 miembros de la tripulación habían llegado a bordo del barco con bandera de Bahamas procedente de Tailandia el 23 de octubre, y debían continuar viaje hacia Vietnam.
"La orden repentina de desembarcar ha dejado a muchos jubilados y trabajadores remotos sin hogar a miles de kilómetros de sus países de origen", afirmó.
Algunos pasajeros tomaron vuelos para salir mientras que otros se quedaron en la ciudad, añadió, y precisó que el propio barco tenía previsto repostar y zarpar el 31 de octubre.
'Cascada de problemas'
Randy Cassingham, un pasajero a bordo que dirige el blog ResidentialCruising.com, escribió en una entrada titulada 'Abandon Ship!' (Abandonar el barco) que la orden de desembarcar llegó tras una "cascada de problemas".
En declaraciones a AFP, señaló que no se trataba de un barco "de lujo" sino asequible, hasta que la empresa empezó a "suplicar dinero".
Villa Vie indicó en su comunicado que los gastos mensuales de combustible por cabina habían pasado de una media de 1.800 dólares (1.610 euros) a una estimación de entre 6.000 dólares (5.380 euros) y 8.000 dólares (7.170 euros) en algunas zonas de Asia.
"La empresa no puede simplemente trasladar incrementos de esa magnitud a los residentes, y el desfase resultante ha situado su actual modelo operativo bajo una presión financiera insostenible", señaló.
Cassingham acusó a la empresa de no hacer "absolutamente nada para ayudar" a los pasajeros varados.
Villa Vie afirmó que está "trabajando con los residentes para coordinar el desembarco e identificar soluciones de alojamiento temporales".
"Villa Vie Residences reconoce que este es un periodo difícil y perturbador para los residentes, los miembros de la tripulación y los empleados, y está trabajando para apoyar a los afectados a medida que se desarrollan los planes", añadió.
Sihanoukville acoge otro barco en crisis
Construido en 1993 y explotado con distintos nombres por varias compañías de cruceros a lo largo de los años antes de quedar parado por la pandemia de coronavirus en 2020, el Odyssey fue comprado por Villa Vie Residences en 2023.
El crucero actual, concebido inicialmente para durar tres años y medio, comenzó en octubre de 2024 en Belfast, Irlanda del Norte, donde el barco había sido remodelado.
El Odyssey no es el primer crucero en crisis que Sihanoukville acoge. En febrero de 2020, el MS Westerdam pudo atracar en Camboya tras haber sido rechazado en cinco puertos de otros países por temor a la COVID-19. Transportaba a 1.455 pasajeros, más de 600 de ellos ciudadanos estadounidenses.
Tras permanecer dos semanas varado en el mar, el entonces primer ministro de Camboya, Hun Sen, permitió que el buque atracara por lo que dijo que eran razones humanitarias. Camboya recibió elogios cuando los pasajeros fueron recibidos en tierra y se organizaron vuelos para que regresaran a sus casas.