El brote, causado por el raro virus Bundibugyo, ha infectado a más de 10.000 personas desde mayo y se ha propagado a Kenia, Uganda y Nigeria.
El último brote de ébola en África ha causado la muerte de casi 5.400 personas, la gran mayoría en la República Democrática del Congo (RDC), según la principal agencia sanitaria del continente.
Los Centros Africanos para el Control y la Prevención de Enfermedades (Africa Centres for Disease Control and Prevention - Africa CDC) informaron este lunes a 'AFP' de que el brote, que se ha extendido a otros países del continente, ha causado la muerte de 5.376 personas: 5.372 en la RDC y dos tanto en Kenia como en Uganda.
El brote, que comenzó en mayo en la RDC, ha contagiado a más de 10.000 personas, con una tasa de letalidad superior al 50%, según los últimos datos del país (fuente en inglés) del 31 de octubre, lo que la convierte en la epidemia de ébola de propagación más rápida y más extendida de la que se tiene registro.
Uganda, país vecino, registró 20 casos, casi todos en personas que habían viajado desde la RDC, antes de ser declarada libre de ébola en agosto.
En octubre, Kenia registró nueve contagios, lo que supuso la primera vez que el país comunicaba un caso de ébola.
Ese mismo mes, Nigeria, el país más poblado de África, informó de un caso de ébola en una mujer suiza de 42 años cuyo marido trabaja en la embajada de su país en Abuya. La pareja había viajado a Uganda antes de regresar a su lugar de residencia.
El brote está provocado por el raro virus Bundibugyo, para el que no existe ninguna vacuna ni tratamiento aprobados. El virus se transmite por contacto con fluidos corporales y provoca fiebre hemorrágica.
En las últimas semanas han comenzado los ensayos clínicos de la vacuna Ervebo, que ha demostrado ser eficaz frente a la cepa más común del ébola, la variante Zaire.